miércoles, 16 de febrero de 2011

ANTROPOLOGIA

ANTROPOLOGÍA

Tomado de: Carol Ember, Melvin Ember y Peter Peregrine, España: Pearson Educación S.A. 2004

¿Qué es la Antropología? La Antropología, por definición, es una disciplina de infinita curiosidad acerca de los seres humanos. La palabra Antropología procede del griego anthropos que significa «hombre, humano» y logos, «estudio». Los antropólogos buscan respuestas para una enorme variedad de preguntas sobre los seres humanos. Están interesados en descubrir cuándo, dónde y por qué aparecieron los seres humanos sobre la Tierra, cómo y por qué han cambiado desde entonces, y cómo y por qué las poblaciones humanas actuales varían en ciertos rasgos físicos. Los antropólogos también están interesados en saber cómo y por qué las poblaciones humanas en el pasado y en el presente han cambiado en sus costumbres y prácticas. La Antropología también tiene su lado práctico; así, la Antropología práctica y aplicada pone los métodos antropológicos, la información y los resultados obtenidos al servicio de la resolución de problemas prácticos.

Pero definir la Antropología como el estudio de los seres humanos no es completo, ya que tal definición supondría adaptar a ella una larga lista de disciplinas tales como la Sociología, Psicología, Ciencias políticas, Economía, Historia, Biología humana, y quizá hasta las disciplinas humanísticas de Filosofía y Literatura. No es preciso decir que los expertos en estas disciplinas relacionadas con los seres humanos no estarían muy contentos si consideráramos su trabajo como una rama secundaria de la Antropología. Después de todo, dichas disciplinas existían mucho antes que la Antropología, y cada una de ellas tiene aspectos particulares y distintivos. Por lo tanto, hay que analizar qué es lo característico de la Antropología, buscar una razón para explicar por qué se ha desarrollado como una disciplina autónoma y por qué ha conseguido una identidad propia en los últimos cien años.

El ámbito de la Antropología. Los antropólogos, generalmente, están considerados como unos individuos que viajan a rincones poco conocidos del mundo para estudiar a gentes exóticas o excavar en lo profundo de la tierra con el fin de descubrir fósiles o herramientas y cerámica de individuos que vivieron hace mucho tiempo. Estas visiones, aunque claramente estereotipadas, indican cómo la antropología se diferencia de otras disciplinas relacionadas con los seres humanos. La Antropología es amplia en perspectivas, tanto geográficas como históricas, y está relacionada explícita y directamente con todo tipo de gentes de todo el mundo, y no sólo con las que están situadas más próximamente o en un área limitada. También está interesada en los pueblos de todos los períodos históricos, empezando por los primeros antepasados de los seres humanos que vivieron hace unos pocos millones de años, trazando el desarrollo de los seres humanos desde entonces hasta el presente. Cualquier parte del mundo que haya tenido alguna vez población humana es de interés para los antropólogos.

Pero los antropólogos no siempre han sido globales y comprensivos en sus conclusiones como lo son en la actualidad. Tradicionalmente estaban dedicados a estudiar culturas diferentes a las de Occidente, dejando el estudio de estas civilizaciones y sus referencias históricas, lo mismo que el de otras sociedades más complejas, a otras disciplinas. Sin embargo, en los últimos años, esta división de trabajo entre las disciplinas ha comenzado a desaparecer, y ahora los antropólogos trabajan tanto en sus propias sociedades como en otras tan complejas como las suyas. ¿Qué es lo que induce al antropólogo a escoger el sujeto de su estudio? En parte está motivado por la creencia de que toda generalización sobre los seres humanos y la explicación de alguna de las características de la Biología o de la cultura humana, se podría aplicar a muchas épocas y lugares de la existencia humana. Si una generalización o explicación no es ampliamente aplicable, estamos obligados a desecharla. La actitud escéptica, en ausencia de una evidencia persuasiva, es nuestra mejor protección contra la aceptación de ideas inválidas sobre los seres humanos.

Por ejemplo, cuando los educadores americanos descubrieron en los años sesenta que los escolares afroamericanos raramente bebían leche, supusieron que la causa era la falta de dinero o de educación. Pero la evidencia demostró a los antropólogos una explicación bien diferente. Los antropólogos habían descubierto años antes que en muchas partes del mundo donde se cuidaban animales en período de lactancia, la gente no solía beber leche fresca y, en vez de ello, la agriaban antes de bebería o la convertían en queso. El porqué hacían eso no estaba claro, pero es sabido que muchas personas carecen de una enzima, la lactasa, que es necesaria para descomponer la lactosa, un azúcar de la leche. Cuando esas personas beben leche de forma regular, ésta interfiere con la digestión. En estos casos, no sólo no se digiere la lactosa de la leche, sino otros nutrientes; en muchos casos beber leche puede causar, en estas personas, dolores de estómago, diarrea y náuseas. Ciertos estudios demostraron que la intolerancia a la leche se encuentra en muchas partes del mundo, siendo una situación común entre adultos de Asia, sur de Europa, árabes y judíos, África occidental, los inuit (esquimales), indios del norte y sur de América y entre los afroamericanos. Como los antropólogos están informados sobre la vida humana de una enorme variedad de asentamientos históricos y geográficos, son capaces de corregir creencias equivocadas sobre los diferentes grupos humanos.

Aproximación holística. Además de la visión general e histórica de la Antropología, otra perspectiva de la disciplina es la aproximación holística o estudio de las múltiples facetas de los seres humanos. Los antropólogos no sólo estudian todas las variedades de individuos sino también muchos aspectos de la experiencia humana. Por ejemplo, cuando un antropólogo describe un grupo de personas, debe comentar también la historia del área en donde esas personas viven, su medio ambiente físico, la organización de la vida familiar, las características generales de su lenguaje, los patrones de asentamiento del grupo, el sistema político y económico, la religión y las formas artísticas y de vestir. En el pasado, los antropólogos individuales trataron de ser más generales y de cubrir muchos aspectos. Hoy, lo mismo que en otras disciplinas, se ha acumulado tanta información que los antropólogos tienden a especializarse en un área localizada. Así, un antropólogo puede investigar las características físicas de alguno de nuestros ancestros prehistóricos, otro puede investigar los efectos biológicos sobre el medio ambiente de determinada población humana a lo largo el tiempo; e incluso otro, puede concentrarse en las costumbres de determinado grupo particular de personas. Sin embargo, a pesar de esta especialización, la disciplina de la Antropología mantiene su orientación general (holística) en sus muy diferentes especialidades y, tomándolas en conjunto, describe muchos aspectos de la existencia humana, tanto del pasado como del presente.

Curiosidad antropológica. Hasta ahora hemos descrito la Antropología como una entidad amplia de miras, geográfica e históricamente, y más holística en su enfoque que otras disciplinas que atañen a los seres humanos. Pero, de nuevo, esta afirmación implica que la Antropología incluye todo lo relacionado con las ciencias humanas. Entonces ¿en qué se diferencia realmente la Antropología de las otras disciplinas? Sugerimos que la diferencia de la Antropología radica, principalmente, en el tipo de curiosidad que despierta. Los antropólogos están relacionados con muchos tipos de preguntas: ¿dónde, cuándo y qué personas fueron las que empezaron a vivir en ciudades? ¿Por qué unas personas tienen el color de la piel más oscuro que otras? ¿Por qué unos idiomas tienen más términos para la palabra color que otros? ¿Por qué las mujeres tienen más poder político en unas sociedades que en otras? ¿Qué hace que las poblaciones difieran en su aceptación del control de la natalidad?

Aunque estas cuestiones muestren aspectos muy diferentes de la existencia humana, tienen, al menos, una cosa en común: todas tratan de características típicas (costumbres, tradiciones) de poblaciones particulares. La característica típica de un pueblo puede ser su piel relativamente oscura o su lengua con muchos términos para el color, o la participación de la mujer en la política, o la aceptación del control de la natalidad. Todo lo relacionado con las características típicas de poblaciones es, quizá, el rasgo más característico de la Antropología. Por ejemplo, mientras los economistas escogen un sistema monetario para conocer cómo funciona, los antropólogos se preguntan por qué sólo algunas sociedades usaron dinero en los últimos siglos.

Resumiendo, los antropólogos tienen curiosidad por conocer las características típicas de las poblaciones humanas, el cómo y el porqué tales poblaciones y sus características han variado a lo largo de la historia.

Campos de la Antropología. Los antropólogos centran sus trabajos sobre diferentes características típicas de las sociedades. Otros se centran preferentemente en las características físicas o biológicas de las poblaciones humanas; otros se interesan principalmente en lo que denominamos características culturales. De aquí que surjan dos amplias clasificaciones de acuerdo con el sujeto estudiado en Antropología: Antropología biológica o Bioantropología (física) y Antropología cultural. La Bioantropología es uno de los campos más extensos de la Antropología. La Antropología cultural se divide en tres grandes subapartados: Arqueología, Lingüística y Etnología. Esta última se refiere al estudio de culturas recientes; actualmente se denomina también Antropología cultural y Antropología Social. Además de estos cuatro campos, existe un quinto que es la Antropología práctica o aplicada. La Bioantropología se enfrenta a las respuestas de dos preguntas diferentes. La primera incluye cuestiones relativas Pasado reciente y presente Pasado __ Antropología cultural Antropología biológica

Las subdivisiones de la antropología. Las cuatro mayores subdisciplinas de la antropología se pueden clasificar de acuerdo al sujeto tratado (biológico o cultural) y de acuerdo al período de que se trate (pasado remoto, pasado reciente y presente). Existen aplicaciones de la Antropología en cada una de las cuatro subdisciplinas.

A la aparición de los seres humanos y su posterior evolución (este enfoque se denomina Paleontología humana o Paleoantropología). La segunda se pregunta sobre cómo y cuándo variaron biológicamente las poblaciones humanas contemporáneas (este enfoque se denomina variabilidad humana). Para reconstruir la evolución, los paleoantropólogos (paleontólogos humanos) investigan en cada uno de sus estudios los restos enterrados o las impresiones dejadas (conocidos como fósiles), tanto de los seres humanos, como de los prehumanos y otros animales relacionados con ellos. Los paleontólogos que trabajaban en África oriental, por ejemplo, han excavado fósiles de seres de aspecto humano que vivieron hace más de tres millones de años. Estos hallazgos han apuntado las fechas aproximadas en las que nuestros predecesores empezaron a caminar sobre sus dos piernas, cuándo desarrollaron las manos flexibles y cuándo aumentó el tamaño de su cerebro.

Para describir las relaciones evolucionistas, los paleoantropólogos se valen, además de los descubrimientos fósiles, de la información geológica que describe las evoluciones climáticas, medioambientales y de las poblaciones vegetales y animales. Sobre todo, al reconstruir el pasado de los seres humanos, los paleontólogos están muy interesados en la conducta y la evolución de los mamíferos más relacionados con nosotros: los Prosimü y los Anthropoidea que, al igual que nosotros, son miembros del orden de los primates. Los antropólogos, psicólogos y biólogos especializados en el estudio de los primates se denominan primatólogos. Las especies de primates se estudian tanto en la vida salvaje como en el laboratorio. Los chimpancés, especialmente, son objeto de estudio ya que poseen un estrecho parecido con los seres humanos, tanto en su conducta como en su apariencia biológica, tienen además grupos sanguíneos similares y padecen muchas de nuestras enfermedades. Actualmente sabemos que el chimpancé comparte con nosotros el 99 por ciento de sus genes.

A partir de estudios sobre primates, los bioantropólogos tratan de descubrir las características que son distintivas de los seres humanos y opuestas a aquellas que siguen siendo comunes con la herencia genética de los primates. Con esta información podrán conocer cuáles fueron nuestros antepasados prehistóricos. Los datos obtenidos a partir de los estudios sobre primates se comparan con los hallazgos fósiles, es decir, la evidencia encontrada en las excavaciones de los estratos del suelo es similar a las observaciones científicas efectuadas sobre nuestros parientes próximos. Resumiendo, con los hallazgos efectuados por los bioantropólogos junto a las informaciones procedentes de estudios de diferentes áreas, se elaboran las teorías que tratan de explicarse comparando un tipo de evidencias con otras. De esta forma, la Paleontología humana asocia una serie de disciplinas, tales como la Geología, la Paleontología general de vertebrados (particularmente de primates), la Anatomía comparada y el estudio comparado del comportamiento de los primates.

El segundo enfoque de la Bioantropología, el estudio de la evolución humana, investiga cómo y por qué difiere la población contemporánea humana en sus características biológicas o físicas. Todas las personas pertenecen a una única especie, Homo sapiens sapiens, aunque hay muchas variaciones entre los distintos grupos de población. Los investigadores de la variabilidad humana se hacen preguntas tales como: ¿por qué unas personas son más altas que otras?, ¿cómo se adaptó físicamente la población humana a sus condiciones ambientales?, ¿están algunas poblaciones como los inuit mejor preparadas que otras para soportar el frío?, ¿ofrece la pigmentación más oscura de la piel mayor resistencia a la insolación tropical?

Para comprender mejor las variaciones biológicas observables entre las poblaciones humanas contemporáneas, los bioantropólogos usan los principios, conceptos y técnicas de, al menos, otras tres disciplinas: Genética humana (el estudio de los caracteres humanos que son heredables), Biología de poblaciones (el estudio de los efectos ambientales sobre el ser humano, sus interacciones y características de las poblaciones) y Epidemiología (el estudio de cómo y por qué afectan las enfermedades a diferentes poblaciones de diversas formas). No obstante, las investigaciones efectuadas sobre las variaciones se superponen a las investigaciones realizadas en otros campos. Los antropobiólogos, sin embargo, están estrechamente relacionados en lo referente a las poblaciones humanas y su variabilidad biológica.

Antropología Cultural. La antropología cultural se interesa en cómo varían las poblaciones o sociedades en sus características culturales. Pero ¿qué es «cultura»? Puesto que el concepto de cultura es fundamental para la antropología cultural, le dedicaremos todo un capítulo. Para un antropólogo, el término cultura se refiere a las formas habituales de pensamiento y actuación de una determinada población o sociedad. La cultura de un grupo social incluye muchas cosas diferentes: su lengua, creencias religiosas, preferencias alimentarias, música, hábitos de trabajo, roles de género, educación de los hijos, construcción de casas y otras muchas formas de actuación e ideas que poseen de forma habitual en ese grupo de población. Existen tres ramas principales de la Antropología cultural, que son la Arqueología (el estudio de culturas pasadas, sobre todo a partir de los restos materiales que han quedado de ellas), Lingüística antropológica (el estudio antropológico de las lenguas) y Etnología (estudio de las culturas existentes o recientes). Nos referiremos a cada una de ellas.

Arqueología. Los arqueólogos no sólo reconstruyen la vida cotidiana y las costumbres de las gentes que vivieron en el pasado sino que también estudian los cambios culturales y ofrecen posibles explicaciones sobre esos cambios. Esta disciplina es parecida a la de los historiadores, pero la Arqueología va mucho más lejos en el tiempo. Los historiadores tratan solamente de las sociedades que han dejado restos escritos, lo que les hace contemplar sólo un pasado de, aproximadamente, los últimos 5.000 años de la historia de la humanidad. Pero las sociedades humanas han existido desde hace, al menos, un millón de años, de los que sólo una pequeña proporción de años, 5.000, han dejado restos escritos. Para estudiar estas sociedades que dejaron restos escritos están los historiadores. Al faltarles restos escritos que estudiar, los arqueólogos tienen que tratar de reconstruir la historia del resto de las culturas, algunas de las cuales pueden ser tan grandes como la cultura maya, muestras de la cual son los grandes templos descubiertos en Chichén Itzá (en Yucatán, México). Pero con mayor frecuencia los restos con los que se encuentran son pedazos de cerámica rota, herramientas de piedra y montones de desperdicios.

Muchos de los arqueólogos trabajan sobre la Prehistoria, el tiempo anterior a los restos escritos. Pero existe una especialidad dentro de la Arqueología que es la Arqueología histórica o Historia Antigua, que estudia los restos hallados de pueblos recientes que, además, dejaron datos escritos. Esta especialidad, como su nombre indica, utiliza los métodos de arqueólogos e historiadores para estudiar las sociedades recientes, ya sea aplicando la información histórica o la arqueológica. Para tratar de comprender el cómo y el porqué de los cambios de la vida a través del tiempo en las diferentes partes del mundo, los arqueólogos recogen los materiales procedentes de los lugares de ocupación humana. Generalmente estos sitios han de desenterrarse previamente. Basándose en los restos que se han excavado o recogido de cualquier otra forma, se plantean varias cuestiones: ¿dónde, cuándo y por qué emergieron por primera vez las herramientas con características típicamente humanas?, ¿dónde, cuándo y por qué se utilizó por prácticas. La Antropología también tiene su lado práctico; así, la Antropología comenzó a vivir en ciudades?

Para completar los datos necesarios, de acuerdo con la respuesta a esas y a otras preguntas, los arqueólogos recurren a técnicas y hallazgos confirmados por otras disciplinas, como los conocimientos antropológicos, tanto de recientes como de pasadas culturas. Por ejemplo, para saber dónde excavar para encontrar evidencias de herramientas primitivas, los arqueólogos estudian la geología de la zona que les dirá en qué lugares con ocupación humana primitiva probablemente encuentren restos, según la erosión o las elevaciones del terreno, cerca de la superficie. Para conocer dónde surgió la agricultura por primera vez, los arqueólogos datan los materiales excavados por medio de técnicas desarrolladas por los químicos. Y para tratar de comprender en qué lugar emergieron las primeras ciudades, los arqueólogos utilizan la información proporcionada por historiadores, geógrafos y otros especialistas, obteniendo datos sobre cómo ciudades recientes y contemporáneas están relacionadas económica y políticamente con sus propios restos de culturas anteriores. Si podemos descubrir qué es lo que tienen en común las ciudades recientes y contemporáneas, podremos especular sobre la forma en que se desarrollaron las primeras ciudades. Así utilizan los arqueólogos la información del presente y del pasado reciente para tratar de comprender el pasado lejano.

Antropología Lingüística. La Antropología lingüística es otra de las ramas de la Antropología cultural. La lingüística, o estudio de las lenguas, es una disciplina más antigua que la propia Antropología, aunque los primeros lingüistas se concentraban en el estudio de las lenguas que han dejado testimonios escritos desde hace mucho tiempo (como el inglés, del que hay referencias escritas de hace casi mil anos). Los antropólogos lingüistas comenzaron a dedicarse al estudio de lenguas que no habían comenzado a escribirse todavía, lo que significa que estos antropólogos no podían consultar ni un diccionario ni una gramática que les ayudase a comprender una lengua. En su lugar, tenían que elaborar primero un diccionario o gramática como herramienta para aprenderla. De esta forma estarían en disposición de estudiar la estructura e historia de esa lengua.

Igual que los bioantropólogos, los lingüistas estudian los cambios que se han producido a lo largo del tiempo, lo mismo que las variaciones contemporáneas. Algunos antropólogos lingüistas estudian la aparición del lenguaje y también la divergencia de lenguas a lo largo de miles de años. El estudio del cambio de las lenguas a lo largo del tiempo se denomina Lingüística histórica. Los antropólogos lingüistas también se interesan por la forma en que difieren las lenguas contemporáneas y, especialmente, en su construcción. Este enfoque de la lingüística se llama generalmente Lingüística estructural o descriptiva. El estudio de cómo se utiliza el lenguaje en el contexto social se llama Sociolingüística.

En contraste con los paleoantropólogos y arqueólogos, que tienen evidencias físicas para ayudarles a reconstruir los cambios en el tiempo, los lingüistas históricos sólo utilizan las lenguas, y generalmente sin textos escritos (recordemos que la escritura apareció hace solamente unos 5.000 años y la mayoría de las lenguas todavía no la conocían). Pero un idioma no escrito se ha de escuchar para poder ser estudiado y, por tanto, no es fácil hacer estos estudios si quienes lo hablaron han muerto en su totalidad. Los lingüistas también están interesados en reconstruir la historia de los idiomas antiguos no escritos, comparándolos con los idiomas recientes. Basándose en estas comparaciones, establecen los tipos de cambios que puedan haber ocurrido en el pasado y en el presente. La Lingüística histórica se plantea cuestiones como las siguientes: ¿pueden proceder dos o más idiomas contemporáneos de una lengua ancestral común? Si están relacionados, ¿cuándo comenzaron a diferenciarse entre sí? Contrariamente a la Lingüística histórica, la descriptiva (o estructural) está relacionada con los descubrimientos y principios que determinan la forma en la que los sonidos y las palabras se unen para hablar. Por ejemplo, una descripción estructural de un idioma en particular ha de contarnos cómo pueden ser intercambiables los sonidos de t y k en una palabra sin producir diferencias en su significado. En la Samoa americana, uno puede decir Tutuila o Kukuila, nombre de la mayor de las islas, y todo el mundo, quizá con la excepción de los antropólogos recién llegados, entendería que se está mencionando la misma isla.

Los sociolingüistas están interesados en los aspectos sociales de las lenguas, incluyendo de qué habla la gente y cómo interactúa conversacionalmente, las actitudes hacia el que habla otro idioma o dialecto, y la forma en que la gente habla de manera distinta según los diferentes contextos. Por ejemplo, en inglés, no nos dirigimos de la misma forma a dos personas de diferente contexto. «He, Sandy», puede ser la forma acostumbrada en la que alguien saluda a un amigo, pero estaría mal llamar a un doctor por su nombre; en vez de esto se acostumbra a saludar diciendo, «Buenos días, Dr. Brown». Tales variaciones en la lengua, que están determinadas por el estatus social de las personas a las que uno se dirige, también son estudiadas por los sociolingüistas.

Etnología. La Etnología estudia cómo y por qué los pueblos de hoy día y del pasado reciente difieren en sus maneras habituales de pensar y de actuar. La Etnología -llamada actualmente antropología social o cultural- está relacionada con patrones de pensamiento y de conducta, tales como las costumbres matrimoniales, organización familiar, sistemas políticos y económicos, religión, folclore, música, etc., y con la forma en que estos patrones difieren en las sociedades contemporáneas. Los etnólogos también estudian las dinámicas culturales, esto es, la forma en la que varias culturas se desarrollan y cambian. Adicionalmente están interesados en las relaciones existentes entre creencias y prácticas dentro de la misma cultura. De esta forma, el campo de la Etnología es en gran medida el mismo de la Arqueología. Pero los etnólogos generalmente utilizan datos recogidos por medio de observaciones y de entrevistas con poblaciones vivas. Los arqueólogos, por el contrario, trabajan con los restos fragmentarios de pasadas culturas sobre la base de que solamente pueden hacer deducciones sobre temas relacionados con poblaciones prehistóricas.

Hay un tipo de etnólogos, el etnógrafo, que generalmente dedica un tiempo, alrededor de un año, viviendo, hablando y observando a las personas que estudia. Esta especialidad proporciona datos suficientes para poder efectuar descripciones detalladas (Etnografía) de muchos de los aspectos de las costumbres y formas de pensar de esos grupos. Los etnógrafos no sólo tratan de describir los patrones generales de su forma de vivir, sino que también tienen respuestas para preguntas del tipo de: ¿cómo son las conductas económicas y políticas de las gentes que han descrito?, ¿de qué forma se han adaptado estas personas a las condiciones ambientales?, ¿existe alguna relación entre las creencias sobre temas sobrenaturales y las creencias o prácticas relacionadas con el mundo natural? En otras palabras, los etnógrafos estudian las formas de vida de un grupo particular de personas y sugieren explicaciones sobre algunas de las observaciones realizadas. Como muchas culturas han experimentado cambios en el pasado reciente, es preciso que otro grupo de etnólogos, los etnohistoriadores, aporten sus estudios sobre la forma en que un grupo particular de gente ha cambiado en el tiempo. Este tipo de etnólogos estudia documentos escritos (aunque no hayan sido redactados por antropólogos). Pueden dedicar muchos años a estudiar documentos, como la contabilidad de una misión, descripciones de exploradores o comerciantes, documentos gubernamentales, etc., para tratar de establecer los cambios culturales que se hayan producido. A diferencia de los etnógrafos, que basan sus estudios principalmente en sus propias observaciones, los etnohistoriadores realizan sus estudios basándose en las observaciones de otros. A menudo, tienen que juntar datos dispersos dándoles unidad, incluso con datos aparentemente contradictorios.

Como vemos, la investigación de los etnohistoriadores es muy semejante a la que efectúan los historiadores, excepto por el hecho de que los etnohistoriadores tratan de reconstruir la historia de unas gentes que no han dejado documentos escritos de ellos mismos. Los etnohistoriadores tratan de reconstruir la historia reciente de un pueblo, y pueden apuntar la causa de algunos cambios que han tenido lugar en su forma de vida. Con los datos recogidos y analizados por etnógrafos y etnohistoriadores, se efectúa el trabajo de un tercer tipo de etnólogos, los investigadores transculturales. Este tipo de estudiosos está interesado en descubrir la forma en que ciertas características culturales se pueden encontrar en unas sociedades pero no en otras. Por ejemplo, por qué algunas sociedades tienen estratificación social (clases y castas) en tanto que otras poseen sistemas más igualitarios, por qué algunas religiones tienen un ser superior o dios supremo, o por qué algunas sociedades tienen familias muy amplias y numerosas. Para obtener respuestas a sus preguntas, los investigadores transculturales usan datos procedentes de muestras de otras culturas para tratar de llegar a conclusiones generales sobre la variabilidad cultural.

Los arqueólogos pueden encontrar muy útiles estos datos para efectuar deducciones sobre el pasado, especialmente si encuentran indicadores materiales de la variabilidad cultural. Como los etnólogos pueden estar interesados en muchos aspectos de las costumbres -desde la conducta biológica hasta la conducta política e incluso el arte, la música y la religión- la etnología coincide también con otras muchas disciplinas que tratan sobre aspectos particulares de la vida humana, como la Sociología, Psicología, Economía, Ciencia Política, Arte, Música y Religiones Comparadas. Pero el rasgo distintivo de la Antropología es su interés en la forma en que todos estos aspectos de la existencia humana varían de una sociedad a otra en todos los períodos históricos y en todas las partes del mundo.

Antropología aplicada. Todos los conocimientos, para ser útiles, tienen que verterse al exterior. En las ciencias físicas y biológicas se entiende perfectamente el gran esfuerzo realizado para que los descubrimientos tecnológicos, como el ajuste del ADN, el acoplamiento de las naves espaciales en el espacio exterior y el desarrollo de los minúsculos microchips de los computadores, se haya realizado basándose en una enorme cantidad de investigaciones básicas que han permitido descubrir las leyes de la naturaleza en los campos de la Física y la Biología. Si no hubiéramos comprendido los principios fundamentales no hubiera sido posible ninguno de los hallazgos tecnológicos de los que estamos tan orgullosos. Los investigadores, a menudo, se dejan llevar simplemente por la curiosidad, sin imaginar los límites a los que les pueden llevar sus descubrimientos; esta investigación elemental se denomina investigación básica. Esto mismo ocurre también en las Ciencias Sociales. Si un investigador descubre que las sociedades que practican deportes combativos tienden a tener más guerras, puede estimular a otros para que investiguen las relaciones entre un tipo de agresión u otro. El conocimiento adquirido puede llevar a comprender las formas por las que se puedan corregir verdaderos problemas sociales como la violencia familiar y la guerra.

Mientras que los investigadores básicos pueden ayudar a resolver problemas prácticos, la investigación aplicada es más explícita en sus fines prácticos. Actualmente, alrededor de la mitad de los antropólogos se dedica a la Antropología aplicada o práctica. Esta disciplina es explícita en lo que se refiere a los métodos para obtener utilidad del conocimiento antropológico. Los antropólogos prácticos pueden estar especializados en cualquiera de las sub-especialidades de la antropología. En contraste con los investigadores básicos, que suelen estar empleados en colegios, universidades y museos, los antropólogos prácticos lo están fuera de la docencia, incluyendo a las agencias gubernamentales, agencias privadas internacionales para el desarrollo, firmas consultoras comerciales privadas, organizaciones públicas sanitarias, colegios médicos, oficinas jurídicas, agencias para el desarrollo comunitario y fundaciones caritativas. Los bioantropólogos pueden ser consultados para dar un informe forense pericial en un juicio, o pueden trabajar en salud pública o diseñar trajes y equipamientos adecuados para la anatomía humana. Los arqueólogos pueden estar relacionados con el cuidado y la exhibición de artefactos para los museos o contratados para descubrir y preservar yacimientos que puedan dañarse con las construcciones de edificios o excavaciones. Los lingüistas pueden trabajar en programas de entrenamiento de educación bilingüe o en trabajos para mejorar las formas de comunicación. Los etnólogos pueden trabajar en una amplia variedad de proyectos que pueden ser campañas de desarrollo de comunidades, planificación urbana, cuidados sanitarios, asesoramiento agrícola para organizaciones de entrenamiento y asesoramiento sobre el impacto causado por los cambios de programas sobre la vida de las personas. Posteriormente, en la sección dedicada a los «usos de la Antropología», comentaremos de forma más amplia todas estas cuestiones.

Especialización. Conforme crecen las disciplinas tienden a tener más y más especialidades: esto es prácticamente inevitable porque, con la acumulación de conocimientos, los métodos se hacen mucho más avanzados aunque existe un límite en el que cada persona puede detenerse razonablemente. De esta forma, sumándose a las divisiones generales, los antropólogos tienden a identificarse con una especialidad. Es común entre ellos tener una especialidad geográfica, como el Nuevo Mundo o el Viejo Mundo, o tan reducida como el suroeste de EE UU. Y los que estudian el pasado (arqueólogos o paleo-antropólogos) pueden especializarse a su vez en diferentes épocas. Los etnólogos frecuentemente se centran en materias más específicas de una o dos áreas culturales. Precisamente la mayoría de los capítulos de este libro se refieren ampliamente a esas especialidades; por eso los etnólogos se autodefinen, por ejemplo, como antropólogo economista, antropólogo político o antropólogo psicólogo. En otros casos se definen a sí mismos por la orientación teórica, tal es el caso del ecólogo cultural, que dirige sus investigaciones a estudiar las relaciones entre la cultura y el medio físico y social.

Sin embargo, todas estas especialidades no son exclusivas recíprocamente. De manera que un ecólogo cultural, por ejemplo, puede estar interesado en los efectos del medio ambiente sobre la conducta económica, o en la conducta política, o en la forma en que la gente cría a sus hijos. ¿Favorece la especialización que un antropólogo esté aislado de otros tipos de investigaciones? Necesariamente no. Algunas especialidades necesitan recabar información de otros campos, incluso dentro y fuera de la Antropología. Por ejemplo, los antropólogos médicos estudian la cultura y el contexto biológico de la salud y la enfermedad humanas. Por ello, necesitan comprender la economía, la dieta y los patrones de interacción social lo mismo que las actitudes y creencias existentes sobre la salud y la enfermedad. Además de esto, necesitan familiarizarse con las investigaciones en genética humana, salud pública y medicina.

La relevancia de la Antropología. La Antropología es una disciplina relativamente reciente. Fue sólo a partir de finales del siglo XIX cuando los antropólogos comenzaron a ir a vivir entre personas de lugares lejanos. Comparado con nuestro conocimiento de las leyes físicas de la naturaleza, sabemos mucho menos sobre las personas y sobre las causas por las que actúan de determinada manera. El hecho de que tanto la Antropología, como otras ciencias que tratan sobre los seres humanos, sean de aparición relativamente reciente no es una razón suficiente para que el conocimiento sobre nosotros mismos sea inferior al que tenemos en las ciencias físicas. ¿Por qué en nuestra búsqueda del conocimiento sobre tantas cosas hemos esperado tanto para conocernos a nosotros mismos? Leslie White sugiere que aquellos fenómenos más remotos respecto a nosotros y menos significativos en el estudio de la conducta humana, fueron lo primero en estudiarse porque a los humanos les gusta pensar de ellos mismos que son como ciudadelas aisladas, no sujetos a las leyes naturales. Por lo tanto, no necesitan verse a sí mismos como objetos para ser explicados. La idea de que es imposible explicar científicamente la conducta humana, porque cualquiera de nuestras acciones y creencias son un tanto individuales y complejas, o porque los seres humanos son incomprensibles en términos espirituales, es un concepto autocomplaciente. No podremos descubrir los principios explicativos del comportamiento humano si no estamos convencidos de que estos principios existen, pues de lo contrario no nos molestaríamos en buscarlos. El resultado está asegurado desde el principio. Las personas que no creen en la existencia de principios que expliquen la conducta humana nunca encontrarán esos principios. Por lo tanto, si lo que queremos es aumentar nuestra comprensión de los seres humanos, antes debemos creer que es posible hacerlo.

Para empezar a entender a los seres humanos, es esencial estudiarlos en todos los tiempos y lugares. Debemos estudiar tanto a los hombres antiguos como a los modernos, estudiar sus culturas y su biología. ¿Cómo podemos llegar a comprender cuáles son verdades generales cómo son capaces de variar? Si sólo estudiamos nuestra propia sociedad, sólo hallaremos explicaciones que estén relacionadas con nuestros lazos culturales, nunca serán verdades generales aplicables a todos los seres humanos La Antropología es pues útil para analizar qué es lo qué contribuye a nuestra comprensión de los seres humano como un todo. Además, la Antropología nos ayuda a superar la in comprensión entre la gente, pues si somos capaces de en tender por qué otros grupos son diferentes a nosotros tendremos menos razones para condenarlos por conductas que nos parezcan extrañas.

Empezaremos entonces darnos cuenta de que muchas de las diferencias existentes entre las gente son producto de las adaptaciones físicas y culturales a diferentes medio ambientes. Por ejemplo, el que encontró por primera vez a los Ikung que vivían en el desierto de Kalahari, en el sur de África, pensaría que este grupo era salvaje. Los Ikung vestían pequeños taparrabos, tenían muy pocas pertenencias, vivían en simples refugios y no poseían ninguno de nuestros avances tecnológicos. Pero, permítanme reflejar cómo reaccionaría una típica comunidad de Norteamérica s despertara encontrándose en un medio ambiente similar al de los Ikung. Estas personas se darían cuenta de que la condiciones de aridez del terreno hacen imposible cultivo vegetal y el pastoreo, por lo que entonces adoptarían una vida nómada. Entonces tendrían que deshacerse de gran parte de sus posesiones materiales para poder viajar fácilmente, para poder recoger agua y alimentos. A causa del calor extremo y la falta de agua extra para lavar, encontrarían más útil estar casi desnudos que llevar vestido alguno. Considerarían también imposible construir complicados hogares y para la supervivencia del grupo comenzarían a repartir los alimentos recolectados entre todos ellos. De esta forma, podrían sobrevivir, pareciéndose entonces en muchas cosas a los Ikung que, en esta situación, estarían considerados como norteamericanos típicos. Las diferencias físicas también se pueden contemplar como resultado de la adaptación al medio. Por ejemplo, en nuestra sociedad admiramos a las personas que son altas y delgadas. Si estos mismos individuos estuvieran forzados a vivir en el Ártico, quizá ellos mismos desearían cambiar su alto y delgado cuerpo por otro más bajo y compacto, ya que los cuerpos rechonchos conservan mejor el calor y se pueden adaptar al frío con mayor eficacia.

El conocimiento de la Antropología puede ayudar a disminuir algunas de las incomprensiones que tienen las personas de diferentes culturas y que son tan sutiles que operan en el ámbito de la inconsciencia. Por ejemplo, distintos grupos culturales tienen variadas concepciones de los gestos y de las distancias interpersonales que se adoptan en diferentes situaciones. Los árabes consideran adecuado estar tan cerca de otra persona como para que puedan olería. Sobre la base de la popularidad de los desodorantes en nuestra cultura, podemos deducir que los occidentales prefieren guardar las diferencias olfatorias suficientemente lejos de las relaciones interpersonales, por lo que pensamos que una persona que está muy cerca está siendo demasiado íntima. En este caso, debemos pensar que esa persona puede estar actuando de acuerdo con su concepción culturalmente condicionada de lo que es adecuado en cada situación. Los conocimientos acumulados por los antropólogos pueden ayudar a disminuir la intolerancia, cuando ésta está motivada por la falta de comprensión de por qué la gente es diferente.

El conocimiento del pasado también puede hacer que tengamos un sentimiento de humildad y un sentido del deber: si intentamos afrontar los problemas de nuestro mundo, nos damos cuenta de nuestra vulnerabilidad hasta el extremo de pensar que nuestros problemas no se solucionarán por sí mismos. Aunque también tenemos que pensar en nuestro compromiso de creer que podemos hallar soluciones para todos nuestros problemas. Muchas de las dudas que tenemos pueden ser el resultado de creernos autosuficientes e invulnerables, en resumen, de nuestra falta de humildad. Sabiendo algo sobre nuestro pasado evolutivo podemos ayudarnos a comprender y a aceptar nuestro sitio en el mundo biológico, al igual que cualquier otra forma de vida. No existe garantía alguna de que ninguna población humana en particular, o incluso la especie humana entera, se pueda perpetuar a sí misma de forma indefinida. Lo que sobrevive y florece actualmente, a pesar de los cambios de la Tierra y de los del medio ambiente e incluso de los propios cambios de la Humanidad, puede que no sobreviva en el futuro. Además, nuestra vulnerabilidad no debería hacernos sentir menos poderosos.

Existen muchas razones para tener confianza en el futuro. Consideremos que hemos llegado lejos utilizando herramientas y armas a partir de palos y piedras, que fuimos capaces de cazar animales más grandes y poderosos que nosotros, que descubrimos la forma de hacer fuego para mantenernos calientes y cocinar nuestros alimentos, que logramos cultivar plantas y domesticar animales controlando así nuestros suministros alimentarios, establecer asentamientos permanentes, excavar minas y fundir metales para fabricar herramientas más duraderas, construir ciudades, monumentos, buques e irrigar las tierras, que hicimos posible viajar de un continente a otro en un solo día y que vencimos algunas enfermedades y prolongamos la vida humana.

En resumen, los seres humanos y sus culturas han cambiado considerablemente en el curso de la historia. Las poblaciones humanas, a menudo, han sido capaces de adaptarse a las circunstancias cambiantes, por lo que esperamos que los seres humanos continúen adaptándose a los cambios que lleguen en el presente y en el futuro.

Sumario

1. La Antropología es, literalmente, el estudio de los seres humanos. Se diferencia de otras disciplinas relacionadas con las personas en que su visión es más amplia y abarca a los seres humanos de todos los lugares del mundo (no simplemente a los de aquellos lugares próximos a nosotros), describiendo la evolución humana y el desarrollo cultural desde hace millones de años hasta el presente.

2. Otra característica de la Antropología es su aproximación holística al estudio de los seres humanos. Los antropólogos no sólo estudian todas las variedades de seres humanos sino también todos los aspectos de las experiencias de esas personas.

3. Los antropólogos están relacionados con la identificación y explicación de las características típicas (tradiciones, costumbres) de las poblaciones humanas en particular.

4. La Antropología biológica o física es uno de los campos más extensos de la disciplina. La Antropología biológica estudia la emergencia de los seres humanos y su posterior evolución física (parte llamada paleontología humana o paleoantropología). También estudia cómo y por qué la población contemporánea humana varía biológicamente (el aspecto llamado variabilidad humana).

5. Otro amplio campo de la Antropología es la Antropología cultural que a su vez posee tres ramas: Arqueología, Lingüística antropológica y Etnología (denominada actualmente con el nombre general de Antropología social o cultural). Todas tratan de aspectos de la cultura humana, esto es, de las formas habituales de pensar y comportarse las sociedades particulares.

6. Los arqueólogos no sólo se dedican a reconstruir la vida cotidiana y las costumbres de las gentes prehistóricas, sino también a describir los cambios culturales y a ofrecer posibles explicaciones de esos cambios. Por tanto, los arqueólogos tratan de reconstruir la historia desde los restos materiales de las culturas humanas.

7. La lingüística antropológica está relacionada con la aparición del lenguaje y la divergencia de las lenguas en todo el mundo (una disciplina denominada Lingüística histórica). También explica la forma en la que difieren las lenguas contemporáneas, tanto en su construcción (Lingüística descriptiva o estructural) como en el habla actual (Sociolingüística).

8. Los etnólogos (actualmente llamados antropólogos sociales o culturales) intentan comprender cómo y por qué las gentes de hoy y del pasado reciente difieren en las formas de pensar y de actuar. Un tipo de etnólogos, los etnógrafos, suelen pasar alrededor de un año conviviendo con los grupos particulares de población cuyas costumbres desean estudiar. Posteriormente redactan un informe detallado sobre la conducta del grupo. Otro grupo de etnólogos, los etnohistoriadores, investigan los documentos escritos para conocer la forma en la que un determinado grupo de población ha cambiado a lo largo del tiempo. Un tercer tipo de etnólogos, los investigadores transculturales, estudian los datos recogidos por los etnógrafos y etnohistoriadores sobre las culturas y tratan de explicar las costumbres particulares que se pueden aplicar a las mismas de forma general.

9. En cada una de las cuatro mayores subdisciplinas de la Antropología trabajan también los antropólogos aplicados, que son los que aplican el conocimiento antropológico para recopilar los datos prácticos, generalmente al servicio de una agencia e independientemente de la tradicional vida académica.

10. La Antropología puede ayudar a que la gente sea más tolerante. Los estudios antropológicos nos explican el porqué otras personas son de la forma en que las conocemos, tanto física como culturalmente. Muchas de la; acciones o costumbres que, incluso, nos pueden parecer ofensivas, probablemente no son más que manifestaciones de las adaptaciones de esas personas a su particular medio ambiente y a sus condiciones sociales.

11. La Antropología también es útil para que el conocimiento de nuestro pasado nos ayude a ser más humildes y consecuentes. Pues, lo mismo que las demás formas de vida, nadie nos puede asegurar que vayamos; perpetuarnos indefinidamente. También, este conocimiento de nuestro pasado nos puede dar seguridad en nuestra habilidad para solucionar los problemas que puedan aparecer en el futuro.

Glosario de términos


Antropología
Antropología aplicada (práctica)
Antropología cultural (o social)
Arqueología
Arqueología histórica (Historia antigua)
Bioantropología (física)
Cultura
Etnografía
Etnógrafo
Etnohistoriadores
Etnología
Fósiles
Holística
Homo sapiens sapiens
Investigadores transculturales
Lingüística antropológica
Lingüística descriptiva (o estructural)
Lingüística histórica
Paleontología humana
(Paleoantropología)
Prehistoria
Primates
Primatólogo
Sociolingüísta
Variabilidad humana


Argumentos críticos.

Investigue los términos del glosario para ser debatidos en clase de la próxima semana.
Con sus propias indagaciones y argumentos responda a las siguientes preguntas:
1. ¿Por qué estudiar Antropología?
2. ¿En qué difiere la Antropología de otros campos de estudio de las ciencias humanas y sociales que usted conoce?
3. ¿Qué piensa sobre la propuesta de que la Antropología es la disciplina fundamental para el conocimiento del ser humano?

Ejercicios de Internet

1. Muchos de ustedes pueden ver las noticias o la información meteorológica por medio de Internet. Pero ¿han intentado obtener datos recientes sobre noticias relacionadas con la Antropología? Conozca lo último que está ocurriendo en Antropología en: http://www.tamu.edu/anthropology/news.html. ¿Cuáles son las dos últimas noticias?
2. ¿Ha visitado alguna vez un museo virtual? En la visita al Museo Canadiense de la Civilización http://civilization.ca/crnc/cmceng/planleng.html, explore los niveles más bajos que se muestran, dedicados a los primeros humanos. Para conocer un museo virtual cuyo contenido está creado por estudiantes, visite el Museo de la Universidad del Estado de Minnesota, Mankato's Emuseum en: http://www.antro.mankato.msus.edu.
3. Otro link que le puede servir para conocer más de la antropología en colombia, visite el Instituto Colombiano de Antropología de Colombia en http://www.icanh.gov.co/

Programa antropologia I semestre Ciencias Sociales

1. IDENTIFICACIÓN

Nombre de la Asignatura: Antropología Cultural
Código: 1120102
Área: Historia y Cultura

Naturaleza

TEÓRICO PRÁCTICA

No de Créditos: 2

TP
Trabajo Presencial
32

TD
Trabajo Dirigido
32

TI
Trabajo Independiente
32

Semestre: I

Duración 96 Horas.

Habilitable, Homologable y Validable


2. JUSTIFICACIÓN:

Dentro de la perspectiva de impartir una formación integral a los profesionales de la Universidad de la Amazonia, el programa de licenciatura en educación con énfasis en Ciencias Sociales de la Facultad de Educación ha incluido dentro de su currículo la asignatura ANTROPOLOGÍA CULTURAL con el claro propósito de acercar a los educandos, a la información sistematizada de los elementos constitutivos de la cultura como dispositivos diferenciadores de la especie humana en general y del hombre amazónico en particular, con el propósito de que puedan sacar sus propias conclusiones acerca de la naturaleza humana, partiendo de las tradiciones culturales universales y regionales, facilitando el acercamiento conceptual a las nociones de: hombre, identidad cultural, procesos culturales e investigación de la cultura desde una perspectiva antropológica. El desarrollo de esta asignatura introduce pues al futuro docente, en las disciplinas que definen el carácter holístico de la Antropología y que definen su identidad y diferencia como área autónoma del conocimiento. Se procurará aportar elementos que les permita identificar la especificidad de la Antropología dentro el conjunto de las ciencias humanas y sociales; conocer y problematizar las principales categorías conceptuales que se aplican desde la Antropología a los fenómenos sociales y distinguir algunas áreas temáticas de la Antropología contemporánea en vinculación con sus respectivos entornos.

3. COMPETENCIAS

3.1 Competencias Generales.
El alumno/a será capaz de manejar una concepción multidimensional de los procesos y de las realidades sociales sobre las que se desarrolla la labor del antropólogo y del pedagogo, reconociendo y dando cuenta de las interrelaciones entre las dimensiones culturales, sociales, económicas, políticas y ecológicas. Conocerá y sabrá aplicar las teorías, métodos y técnicas propios de la Antropología Social en el estudio antropológico del fenómeno cultural y pedagógico, adoptando una visión holística, comparativa y reflexiva.



3.2 Competencias Especificas
1. Aplicará: bibliografía, autores y teorías contenidas en el programa al estudio de la cultura y la educación, en sus diversos contextos.
2. Reconocerá y comprenderá la diversidad y la multiculturalidad en el análisis de lo local y regional amazónico.
3. Será capaz de aplicar la teoría a la práctica
4. Ejercitará su capacidad de análisis, síntesis y crítica.
6. Combatirá la discriminación y el fanatismo.
7. Será competente para la convivencia pacífica.

4. OBJETIVOS

GENERALES
Facilitarle a los educandos de la Universidad de la Amazonia un espacio dentro de su proceso de formación profesional para que adquieran una concepción antropológica de la cultura, su componentes y procesos, tratando de identificar los elementos necesarios para la reflexión y socialización de experiencias significativas en la contextualización y definición del entorno cultural caqueteño y amazónico. Esto debe lograrse mediante el acercamiento metódico y sistematizado a la literatura antropológica contemporánea y en lo posible, a la alternancia con comunidades y grupos étnicos y/o sociales de la región, logrando el aporte de una visión general de la disciplina en su multiplicidad temática y teórica y en su continuo vínculo con lo particular, haciéndoles entrar en contacto con textos clásicos y actuales y actores sociales relevantes.

ESPECÍFICOS
Ubicar a los estudiantes de la asignatura ANTROPOLOGÍA CULTURAL en el estudio conceptual del hombre y la cultura para que puedan describir, analizar y comprender los fenómenos socioculturales, económicos y políticos en sus relaciones con los comportamientos colectivos e individuales.

Apuntalar el proceso de formación de los futuros profesionales de la Educación de la Universidad de la Amazonia con la contextualización socio histórica, política y cultural de la región.

Integrar al proceso de formación del licenciado en educación de la Universidad, el reconocimiento de los diversos saberes y tecnologías que hacen parte del contexto cultural regional.



5. CONTENIDO TEMÁTICO Y ANÁLISIS DE CRÉDITOS

Contenido temático (incluir las practicas)

Análisis de Créditos

TEMAS T.P. T. D. T. I.
1. Antropología, Ciencia Humana. 4 2 4
2. Que es la Cultura 4 4 4
3. Teorías antropológicas 4 4 4
4. Antropología de la comunicación y del lenguaje 4 4 4
5. Cómo se organizan los grupos humanos 4 4 4
6. Antropología económica 4 4 4
7. Antropología política y de la religión 4 4 4
8. Antropología del arte 4 4 4

TOTAL DE HORAS DEL CURSO 32 32 32
TOTAL CRÉDITOS: 96

6. Estrategias Metodológicas

Trabajo presencial: Clase magistral, video foros y evaluaciones.

Trabajo dirigido: Páneles, ensayos y foros,

Trabajo independiente: Lecturas y análisis de textos, Consultas bibliográficas, Desarrollo de guías, Prácticas diversas.


7. RECURSOS.

Lecturas asignadas con anterioridad a cada clase; bibliotecas de la Universidad de la Amazonia y del banco de la República, Maloca Monaya Buinaima de la cultura uitoto, Museo Caquetá Orgullo de Colombia, Visitas por consenso a algunos cultos religiosos


8. EVALUACIÓN

70%: La sumatoria de las notas obtenidas en cada evaluación en las clases. (mínimo 8)
30%: Informe final sobre el desarrollo del curso a manera de ensayo aprehensivo


9. BIBLIOGRAFÍA

AGUIRRE, Ángel (Ed.) “Cultura e identidad cultural. Introducción a la Antropología”. Ediciones Bárdenas, Barcelona 1997

AROCHA, Jaime et. Al. “Herederos del Jaguar y la Anaconda” Carlos Valencia editores, Santafé de Bogotá 1982

BASTIDE, Roger. “El prójimo y el extraño. El encuentro de las civilizaciones” Amorrortu Editores Buenos Aires, 1970

BRONOWSKI, J. “El Ascenso del hombre” Editorial Fondo Educativo Iberoamericano, Washington, 1979

CALLE, Horacio y MORALES, Jorge. “Identidad Cultural e integración del pueblo colombiano. ”OEI” Santafé de Bogotá 1994

CAPRA, Fritjof. “La trama de la vida. Una nueva perspectiva de los sistemas vivos”, Editorial Anagrama, Barcelona Sexta edición 2006

_____________ “Las conexiones ocultas. Implicaciones sociales, mediambientales, económicas y biológicas de una nueva visión del mundo”. Editorial Anagrama, Barcelona 2002

COMAS, Juan. “Antropología de los pueblos iberoamericanos” Editorial Labor, Madrid 1974

CORREA, Francoise “La selva humanizada. Ecología alternativa en el trópico húmedo colombiano” Editorial ICA-FES, Bogotá 1996

_________________, “Por el camino de la Anaconda Remedio”, editorial Universidad Nacional, Bogotá 1996

DELGADO SANTACRUZ, Luís Eduardo. “El proceso de descomposición al interior de las etnias. Los Ingas del Río Fragua, Análisis de caso” Universidad del Cauca, Popayán 1980

DELGADO SANTACRUZ, Luís Eduardo y MIULET, Fernando. “Entre el Romanticismo y el paternalismo una (im)posición gubernamental para los indígenas de la amazonia” en Memorias del V Congreso Nacional de Antropología. Villa de Leyva 1995 Documento ICFES.

DOMINGUEZ, Camilo, “Amazonia Colombiana” Editorial Banco Popular, Bogotá 1985

ESCALANTE, Aquiles. “Antropología Cultural. Apuntes” Editorial Museo de Antropología de la Universidad del Atlántico, Barranquilla 1981

ESPINOZA, Mónica. “Convivencia y poder político entre los Andoques” Editorial Universidad Nacional, Bogotá 1995

FUNDACIÓN MANOA, “Amazonia, Identidad y Desarrollo” ICAN, Bogotá 1.990

GEHLEN, Arnold, “Antropología filosófica. Del encuentro y descubrimiento del hombre por si mismo” Editorial Paidos, Barcelona 1993.

GONZALES ECHEVERRIA, Aurora. “La construcción teórica de la Antropología”. Editorial Antrophos, Madrid 1097

HARRIS, Marvin. “El Desarrollo de la teoría antropológica”, Editorial Siglo XXI, Madrid 1978
_______________ “Caníbales y Reyes. Los orígenes de las culturas”, Editorial Salvato, Madrid 1980
_______________ “Antropología Cultural” Alianza Editorial, Madrid 1996

_______________ “Introducción a la antropología cultural”, Alianza Universidad textos, Madrid 1995

HERSKOVITS, J, Melville, “El hombre y sus obras” Editorial Fondo de Cultura Económica, México 1974

HOLGUÍN, Andrés “ La pregunta por el hombre” Editorial Planeta, Bogotá 1988

KOTTAK, Conrad “Antropología. Una exploración de la diversidad humana”, Editorial McGraw Hill. Madrid 1996

MEGGERS, Betty, “Amazonia, un paraíso ilusorio”. Editorial Siglo XXI, México 1981

MUÑOZ, Jairo “Antropología cultural colombiana”, Editorial UNISUR, Bogotá 1990

NANDA, Serena. “Antropología cultural. Adaptaciones socioculturales” Editorial Wadsworth International, México 1982

UNIVERSIDAD DE LA AMAZONIA, “Memorias del seminario Perspectivas del Desarrollo Amazónico” PROMESUP- OEA , Florencia 1990

-Fuentes Electrónicas

http://anthroposcaquetensis.blogspot.com/
http://www.tamu.edu/anthropology/news.html
http://civilization.ca/crnc/cmceng/planleng.html
http://www.icanh.gov.co
http://antropologia-online.blogspot.com/
http://www.antropologiamexico.es.tl/
http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/act_permanentes/historia/histdeltiempo/mundo/mund.htm



EDUCACIÓN PARA LA VIDA

Discurso leído en la clausura de Metas 2021, de la Organización de Estados Iberoamericanos.

William Ospina*

Una cosa es la educación y otra es el sistema escolar. Por momentos coinciden, pero la educación comienza mucho antes de la llegada de los niños a las aulas. Por eso tiene tanto sentido la frase de Bernard Shaw: “Mi educación se vio interrumpida con mi ingreso a la escuela”. La primera forma de enseñanza es el ejemplo, y lo más importante es la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Kafka veía con alarma que su padre les prohibiera a los hijos exactamente todo aquello que él se permitía hacer en la mesa y en la vida, y de allí nació su crítica espantada a las arbitrariedades de la patria potestad. Nuestros primeros educadores son padres, parientes, amigos, gentes desconocidas en las calles, autoridades, gobernantes, medios de comunicación.

A menudo, cuando un niño llega a la escuela, los rasgos fundamentales de su educación y acaso de su existencia ya están trazados. Y así como existen influencias también existen vocaciones, aquello que en la fisiología y la sensibilidad nos predispone a determinados temas y disciplinas. Por eso es tan importante que desde la primera etapa de la vida se nos escuche y no sólo se nos enseñe. Ver a un niño como un cántaro vacío que hay que llenar de cosas, de información, de deberes y rigores, es olvidar que en cada instrumento existe ya la pauta de un sonido, que hay maderos que contienen canoas y maderos que contienen guitarras. Un buen maestro no es solo quien sabe hablar, sino sobre todo quien sabe escuchar, el que descubre qué potro está encerrado en el bloque de mármol. Y por eso es tan nociva la sobreexposición a los medios de comunicación, que siempre hablan y nunca escuchan, y que sobre todo son incapaces de escuchar lo tácito, lo que todos decimos sin hablar.

El aprendizaje de nuestro propio valor, de nuestra propia dignidad, es lo primero. Nunca llegará a saber nada el que no sabe de sus propios derechos y posibilidades. Por eso la educación que tiraniza y que irrespeta, la educación que masifica, es fuente de todos los fracasos y todas las violencias. Por ello la educación no es simplemente la solución a los problemas de la sociedad: a veces es el problema. Puede educarnos en la exclusión, en el racismo, en el clasismo, en las manías de la estratificación social. Solo cierto tipo de educación forma realmente individuos y forma ciudadanos.

Es ingenuo pretender que si el niño llega a la escuela ya hemos cumplido nuestros deberes con él: también hay que preguntarse qué escuela es esa y en qué tipo de sociedad está levantada. Acabo de leer el informe de una revista, sobre niños muertos de miedo de tener que ir a la escuela, porque para llegar tienen que atravesar entre las balas. El país es una gran escuela en la que crecen las escuelas pequeñas, y si todo es un campo de guerra, donde la única oferta de empleo para los muchachos es la violencia pagada por todos los ejércitos, de poco sirve que en la escuela se alternen los discursos de Platón y de Cristo.

Lo primero que tenemos que aprender es a no hacer trampa, a respetar a los otros, a respetarnos a nosotros mismos, a tener un sentido de comunidad, a apreciar el valor del trabajo. Sentirnos pertenecer a una memoria, a un territorio, a un sistema de valores. ¿Están nuestra sociedad y nuestra escuela formándonos en esos principios? Que la gente haya tenido una costosa educación no significa que sea bien educada: parte de la violencia que padecemos no es fruto de seres iletrados; basta ver los foros de los periódicos para entender que hay gente que escribe con odio y con violencia; uno de los mayores males de nuestras sociedades, la corrupción, suele ser obra de gentes que lo han tenido todo, incluidos títulos universitarios.

He dicho que primero aprendemos por el ejemplo. En segundo lugar, creo que aprendemos por el diálogo. Éste no solo nos inicia en el conocimiento de que existe una verdad, sino en la conciencia de que podemos interrogarla, matizarla, atrever opiniones. El diálogo estimula la curiosidad y el deseo de saber. Y allí podemos percibir la importancia de las artes en la formación de nuestra sensibilidad, de nuestra honda humanidad. Emmanuel Kant dejó escrito que la más importante de las artes es la conversación. Porque en ella intervienen la memoria, la inteligencia, el carácter, la sensibilidad, el conocimiento de los otros, la imaginación. En ese arte los amigos son nuestros maestros, y los maestros son nuestros amigos.

En tercer lugar está, por supuesto, la lectura. Los planes de alfabetización a veces olvidan que la lectura supone por lo menos tres elementos: el desciframiento, la comprensión y la crítica. Conozco personas que pueden deletrear, descifrar un texto y que sin embargo no lo comprenden. Basta oír a alguien leer en voz alta para saber si está comprendiendo lo que lee. Y cuando hablo de comprensión hablo a la vez de entender un texto y de sentirlo.

Hay personas que me han confesado que entienden un poema cuando lo leen, pero que sólo lo sienten cuando escuchan a otra persona diciéndolo. Porque hay una carga de emoción en los textos, y no sólo en los textos poéticos, un contenido de belleza, de sentimiento, de pasión, de deleite o de maravilla, que va más allá del mero entender, que exige la participación de las emociones, que está gobernado por el ritmo y si se quiere por la música.

Finalmente, la lectura verdadera tiene que ser capaz de crítica, de dialogar con el texto, de atrever objeciones, de construir a partir de él opiniones propias, otras alternativas, otros sentidos y desenlaces. ¿En qué parte de la educación formal está incluida la formación de la sensibilidad y del criterio? Queremos una educación que nos haga buenos profesionales y buenos operarios, pero sobre todo necesitamos una que nos haga valientes ciudadanos, y lúcidos seres humanos. ¿Quién nos enseña a tener opiniones propias, serias, razonadas? ¿Quién nos educa para no ser veletas bajo la manipulación de tantos poderes e intereses que hoy controlan el mundo? ¿Cómo formar parte de una civilización y no de un reducto de intereses o de un campamento de supervivencia? ¿Cómo pensar y vivir en función del engrandecimiento de una sociedad y no de la defensa mezquina y a veces suicida de un mero proyecto personal o gremial?

A partir de cierto momento la educación sólo puede ser activa. Compartir conocimientos, investigar, crear, hacer. La investigación, la experimentación y el trabajo son altos instrumentos, pero sólo pueden servirnos si esa primera educación que nos hace humanos y ciudadanos se ha cumplido con coherencia y con profunda responsabilidad.

Hasta pronto y gracias por su atención.






* William Ospina (1954-) considerado como uno de los poetas y ensayistas más destacados de las últimas generaciones. En 1992 obtuvo el primer Premio Nacional de Poesía del Instituto Colombiano de Cultura. Ganó con su novela El país de la canela el Premio Rómulo Gallegos en 2009.

martes, 12 de octubre de 2010

De lucy a Eva

CONFIRMAN QUE LA ANTEPASADA COMUN DE TODOS LOS HUMANOS ACTUALES VIVIO HACE UNOS 200.000 AÑOS

Lunes, 20 de Septiembre de 2010 08:20

El examen estadístico más sólido realizado hasta la fecha sobre los vínculos genéticos de nuestra especie con la " Eva mitocondrial" (la antepasada materna común más reciente de todos los seres humanos) confirma que vivió unos 200.000 años atrás.

El estudio de la Universidad Rice se basa en una tabla comparativa de 10 modelos genéticos humanos encaminados a determinar cuándo vivió dicha Eva, y también en diferentes suposiciones sobre las emigraciones humanas del pasado y la propagación de nuestra especie por la Tierra.

El uso de los genomas mitocondriales para evaluar el parentesco es la manera que tienen los genetistas de simplificar la tarea de encontrar antepasados comunes que vivieron hace mucho tiempo. Esto se debe a que todo el genoma humano contiene más de 20.000 genes, y la comparación de las diferencias entre tantos genes en busca de parientes lejanos es problemática, incluso con las supercomputadoras más potentes de la actualidad.

Pero las mitocondrias (las organelas pequeñas que actúan a modo de centrales eléctricas dentro de todas las células humanas) poseen su propio genoma. Además de tener 37 genes que rara vez cambian, contienen una región "hipervariable ", que cambia lo bastante rápido como para funcionar como un reloj molecular. Dado que el genoma mitocondrial de cada persona se hereda de su madre, todos los linajes mitocondriales son maternos.

Para inferir la antigüedad de la Eva mitocondrial, los científicos deben procesar las mediciones de grado de parentesco entre donantes de sangre escogidos al azar, y convertirlas en medidas de tiempo. Las diferencias entre secuencias genéticas deben ser traducidas a su proceso evolutivo en el tiempo. Y su evolución en el tiempo depende del modelo evolutivo que se utilice.

Cada modelo se basa en sus propias suposiciones, y cada suposición tiene implicaciones matemáticas. Para complicar aún más las cosas, algunas de las suposiciones no son válidas para las poblaciones humanas. Por ejemplo, algunos modelos asumen que el tamaño de la población no cambia nunca. Obviamente, eso no es cierto en el caso de los seres humanos, cuya población ha crecido de manera exponencial al menos durante varios miles de generaciones. Otros modelos asumen una mezcla perfecta de genes, lo que equivale a decir que dos seres humanos de cualquier parte del mundo, sin que importen las distancias geográficas que los separan, tienen las mismas probabilidades de engendrar descendientes conjuntos.

Los modelos genéticos humanos se han vuelto más complejos en las últimas dos décadas pues los teóricos han tratado de corregir las suposiciones incorrectas o tendenciosas. Pero algunas de las correcciones, como añadir los procesos de ramificación que intentan captar la dinámica del crecimiento poblacional en las primeras migraciones humanas, son extremadamente complejas. Y esto plantea la cuestión de si otros modelos menos complejos podrían funcionar igual de bien al presentar la historia poblacional.

Los autores del estudio quisieron ver cuán sensibles eran las estimaciones ante las suposiciones de los modelos. Descubrieron que todos los modelos que daban cuenta del tamaño de la población al azar, por ejemplo con diferentes procesos de ramificación, conducían a estimaciones similares.

En el estudio han trabajado Marek Kimmel, profesor de estadística en la Universidad Rice, y Krzysztof Cyran, vicedecano del Instituto de Informática en la Universidad Silesiana de Tecnología en Gliwice, Polonia.

Scitech News

lunes, 11 de octubre de 2010

AFRICA FUE NUESTRA CUNA

ÁFRICA FUE NUESTRA CUNA

MATERIAL PARA USO EXCLUSIVO DEL CURSO ANTROPOLOGÍA CULTURAL EN LAS FACULTADES DE EDUCACIÓN Y CIENCIAS BÁSICAS DE LA UNIVERSIDAD DE LA AMAZONIA CON EL PROFESOR LUIS EDUARDO DELGADO SANTACRUZ

El genetista Spencer Wells ha revelado los resultados de una investigación que realizó en varios países, encaminada a descubrir el lugar de nacimiento del ser humano moderno. Sus análisis, basados en estudios del cromosoma e individuos de diversas procedencias, incluyeron también una maratónica serie de viajes por sitios de interés histórico, arqueológico y antropológico, además de entrevistas con otros científicos. La confirmación de África como cuna del hombre actual, y de la raza negra como génesis de las demás que hoy conocemos, son las conclusiones de este estudio que ha causado distintas reacciones en el mundo.

Todos los seres humanos provenimos de África y fue la raza negra la que dio origen a todos los tipos raciales que hoy conocemos. Tal es la conclusión de una minuciosa investigación realizada por el genetista Spencer Wells, cuyos detalles presenta en un libro titulado El Viaje del Hombre y en un documental recientemente preparado para el canal de la National Geographic titulado La Travesía del Hombre.

Motivado por los estudios de antropología genética llevados a cabo en las décadas del 60 y 70, Wells se dio a la tarea de hacer un paciente seguimiento a los movimientos de nuestros ancestros, con el fin de hallar el origen de su partida y la ruta que siguieron hasta poblar la tierra en su totalidad. Entre otros interesantes descubrimientos, Wells encontró que los bosquimanos son la tribu más antigua que habita actualmente el planeta y descendientes directos del Homo Sapiens.

El hombre, como lo conocemos hoy, nació hace más de 50.000 años. Nos referimos a un ser que ya había completado totalmente su evolución y por tanto, no se trata de un homínido o un chimpancé, sino al ser humano con las características que lo identifican en la actualidad. Hasta antes de este estudio, los científicos pensaban que el éxodo del Homo Sapiens había empezado 100.000 años atrás. Basado en análisis de ADN, Wells afirma que este proceso se inició mucho después y que el punto de partida de la migración fue el continente africano, confirmando así el llamado modelo Out of Africa.
LA EVOLUCIÓN I
El proceso evolutivo del hombre moderno comenzó con el Homo Erectus, que se desarrolló en África y paulatinamente se expandió por Eurasia, hace aproximadamente 1.7 millones de años. Hace unos 100.000 años, entre las varias especies de homínidos que habitaban el planeta, se encontraban el Homo Sapiens, en África, el Homo Erectus, en el sureste de Asia y China, y los Neandertales, en Europa. Posteriormente, alrededor de 30.000 años, de estas especies sólo sobrevivía el Homo Sapiens, que fue el que inició el camino de expansión por el resto del mundo.
Basando su teoría en análisis del cromosoma Y, Wells afirma que los primeros humanos partieron de África siguiendo la costa sur de Asia, cruzando 250 kilómetros de mar, hasta llegar a Australia hace unos 50.000 años. Según esta teoría, los australianos son los descendientes de la primera ola migratoria que abandonó el continente africano. Posteriormente, aprovechando la congelación del mar en una de las eras glaciales, época en la cual se conectaban Asia y América a través del estrecho de Bering, llegaron a nuestro continente. El estudio se basó en el cromosoma Y que pasa de padres a hijos (varones) y que no se recombina, siendo así más fiable que el ADN mitocondrial -transmitido de madres a hijas- ya que, por tradición, éstas se desplazan mucho más que sus compañeros a causa de sus uniones con miembros de otros grupos, de los cuales entran a formar parte. De esta forma, el ADN mitocondrial se extiende muy rápido y el patrón general se empaña, según Spencer Wells.
DESACUERDOS

Si bien la teoría de Wells parece estar bastante bien fundamentada y existe evidencia del viaje colonizador emprendido por nuestros ancestros hasta poblar todo el planeta, existen algunos puntos en los cuales los científicos aún no se han puesto de acuerdo.

En un artículo aparecido en la página de la National Geographic, titulado Documentary Redraws Humans' Family Tree, la doctora Alison Brooks, paleoantropóloga de la Universidad George Washington, de Washington, D.C., afirma que hay evidencia arqueológica de la existencia de humanos modernos en al menos dos lugares en la región del Levante, en el Oriente Medio, hace 90.000 años, así como del Homo Sapiens en Australia hace 60.000, debiendo haber pasado por la India y el sureste asiático para llegar allí. "Desaparecieron del Levante 10.000 años después, pero pudieron haber sobrevivido más en el sur de Asia, sólo que no tenemos evidencia" afirma la científica.

Spencer Wells está de acuerdo con la travesía del hombre por el Oriente Medio, pero aclara que en esa época el Levante hacía parte del noreste de África y estos caminantes pertenecían probablemente al grupo del Homo Sapiens, reemplazados por los Neandertales hace unos 80.000 años en esa región. Por otro lado, existe también un debate sobre un bache de 30.000 años en el devenir arqueológico del Homo Sapiens fuera de África. Según Wells, la verdadera expansión ocurrió en el Paleolítico Alto (hace unos 40.000 años) y el destino fue Asia; según la doctora Brooks, el período se acerca a hace 20.000 años.

El doctor Richard Klein, antropólogo de la universidad de Stanford, resuelve el dilema afirmando que el Homo Sapiens pudo haber sido anatómicamente moderno hace unos 150.000 años, pero sólo alcanzó el mismo grado de modernismo en su comportamiento hace 50.000 años, cuando una mutación genética relacionada con la cognición nos hizo más inteligentes.

Al alcanzar este grado de madurez, entre otras habilidades, el ser humano fue capaz de fabricar herramientas complejas, cazar de forma más efectiva e incluso desarrollar un lenguaje y viajar más lejos. Además, la población general había ya aumentado considerablemente por esos tiempos, creando la necesidad de innovar y competir, sin tener en cuenta aspectos como los cambios en la dieta y el clima. Sin embargo, algunas de las controversias han terminado confirmando los resultados expuestos por la investigación de Wells, como lo demuestra un artículo aparecido en la página Web de Prodiversitas, titulado Primeras migraciones humanas.

Según se explica, hace algún tiempo se habían encontrado los restos de un hombre primitivo enterrados en el lago Mungo (Sur de Australia); inicialmente se pensó que estos restos databan de hace unos 62.000 años, lo cual contradecía la teoría de que la primera ola migratoria que arribó a Australia lo había hecho hace aproximadamente 42.000 años. También se ponía en tela de juicio la afirmación de que los primeros humanos modernos habían sido capaces de abandonar África hacía sólo 50.000 años.

Sin embargo, el artículo destaca que recientes estudios hechos al sitio arqueológico, publicados este mes por James M. Bowler, de la Universidad de Melbourne en la revista Nature, revelaron que los restos tienen realmente una antigüedad de 42.000 años y que algunas rocas catalogadas como instrumentos de aquellos primeros humanos están en una capa de sedimento de entre 46.000 y 50.000 años, con lo cual lo expuesto por Wells adquiere sentido nuevamente.

RASGOS DIFERENTES

Para justificar el motivo por el cual los humanos, siendo supuestamente todos originarios de la raza negra africana, somos hoy en día tan distintos, Wells explica que, al partir por rutas diferentes, los humanos debieron adaptarse fisiológicamente según la región que habitaron. Los hombres negros, expuestos en África a altas temperaturas, desarrollaron una piel oscura como resultado de la melanina que el organismo genera para protegerlos de los rayos solares. Igual sucedió con el cabello crespo, cuya constitución tiene el mismo fin protector.

A medida que fueron subiendo hacia regiones más frías y con menos intensidad de luz solar, la piel empezó a aclararse para poder sintetizar de manera más efectiva la vitamina D, indispensable para el organismo. Igual sucedió con aquellas tribus que emigraron hacia Siberia y el Círculo Ártico. Para enfrentar las bajísimas temperaturas de la región estos hombres desarrollaron cuerpos gruesos, extremidades cortas y dedos pequeños. Pero además del factor color, las culturas son diversas porque, al alejarse y aislarse unas de otras, formaron comunidades aparte que construyeron un entorno con costumbres, lengua y hábitos propios. De ahí las diferencias tan notorias.

Así pues, la teoría de Wells desafía categóricamente las tradicionales creencias de la superioridad de una u otra raza sobre otra, pregonadas por tantas culturas a través de los tiempos. De acuerdo con los resultados de este estudio, estamos mucho más emparentados unos con otros de lo que pensábamos y lo que conocemos como razas es sólo una inteligente adaptación del cuerpo humano a las condiciones del medio ambiente, en su lucha para sobrevivir y colonizar la tierra. Por otro lado, estos descubrimientos ponen de manifiesto el enorme potencial que la genética ofrece a la ciencia y de paso prueba ser herramienta fundamental para muchas otras áreas de investigación.

GLOSARIO
• Cromosoma: Corpúsculo del núcleo de la célula animal o vegetal
• Eurasia: Conjunto formado por Europa y Asia.
• Gen: Factor biológico que transmite las características hereditarias.
• Genética: Parte de la biología que trata de la herencia.
• Levante: (en este contexto) Países del Mediterráneo oriental.
• Mutación: (Biol.) 1. Alteración producida en la estructura o en el número de los genes o de los cromosomas de un organismo transmitible por herencia. 2. Fenotipo producido por aquellas alteraciones.
• Paleolítico: Se dice del primer período de la Edad de Piedra, o sea, el de la piedra tallada, en el que se distinguen cronológicamente tres fases, inferior, medio y superior.
• Out of Africa Model: Teoría según la cual todos los seres humanos modernos evolucionaron relativamente hace poco en África, migraron hacia Eurasia y reemplazaron a todas la población descendiente del Homo Erectus. De acuerdo con esto, el Homo Sapiens surgió en África (incluyendo, geográficamente, al Oriente Medio).

EVOLUCIÓN II
TODOS LOS HOMBRES SOMOS HIJOS DE ÁFRICA
Todos somos africanos. Es lo que se podría afirmar tras conocer las conclusiones a las que ha llegado el científico británico Spencer Wells, después de analizar el cromosoma Y de miles de ciudadanos de todo el mundo. Su objetivo era trazar la historia del hombre y de las migraciones que le hicieron poblar todo el mundo a partir de una misma población africana. El resultado es un libro en el que se desvelan algunos misterios que deberían conocer quienes más distintos se sienten por el color de su piel

No sabemos qué hubieran pensado los tratantes de esclavos o el mismísimo Adolf Hitler si hubieran sabido en su día que su origen, igual que el de todos los hombres, está en el corazón de África. Es la conclusión a la que ha llegado el genetista e historiador de la peripecia vital del hombre, el inglés Spencer Wells. Después de varios años de investigación tras el rastro del origen y desplazamiento del hombre, Wells hizo públicas sus conclusiones, que deberían sonrojar a más de uno. Las ha reunido en un libro (El viaje del hombre) y en un documental para National Geographic y, simplificando las cosas, vienen a decir que todos somos más hermanos de lo que creíamos.

Para empezar, todos somos hijos de África, pues el origen del hombre moderno está allí. Y no estamos hablando de hace millones de años, sino de hace 50.000, cuando nació el hombre tal y como hoy lo conocemos. Por aquel entonces, tan sólo éramos 10.000 los habitantes humanos del mundo. Aquellos primeros hombres se desplazaron hacia Asia central, y fue allí donde residieron y se multiplicaron antes de lanzarse a poblar el resto del planeta. Unos se fueron hacia Australia, otros hacia Oriente Medio, otros hacia Europa o América.

Cuando se establecieron en todos estos lugares, empezaron a cultivar la tierra y dejaron de ser nómadas, con lo que se aislaron del resto y se comenzaron a gestar las diferencias que hoy definen a cada raza. Estos son los resultados de la investigación de Wells, que ha realizado siguiendo el rastro del cromosoma Y por medio mundo. Y ese seguimiento le ha llevado a afirmar que los bosquimanos constituyen la tribu más antigua del mundo, algo así como los descendientes directos del homo sapiens. Porque, según Wells, aquel hombre que salió de África hace 50.000 años ya había completado la evolución que dio como resultado al homo sapiens.

Una teoría que se ríe del racismo

No tiene más que 33 años, pero Spencer Wells tiene las cosas muy claras. Una de ellas es que “las diferencias genéticas no se correlacionan con lo que podría llamarse raza”. Y sigue: “Los africanos, por ejemplo, son increíblemente diversos. Hay poblaciones africanas que tienen más afinidad genética con un galés que con gente que viva en el siguiente pueblo o incluso en la calle de al lado”.

Con esta afirmación, Wells corrobora la teoría de un mismo origen para todos los hombres, y echa abajo la antigua visión (que sirvió de base al nazismo) de un desarrollo paralelo de varios grupos humanos.

Si tenemos un mismo origen, ¿por qué somos tan diferentes? Es la gran pregunta de la que parte el trabajo de Wells. Él afirma que las diferencias son muy recientes (los primeros monos aparecieron hace 25 millones de años, y la expansión del hombre hace sólo 50.000). Y explica que somos diferentes porque “el lenguaje y la biología evolucionan con el tiempo y si las poblaciones se desarrollan aisladas su evolución difiere”.

Más cosas

PIEL CLARA. Según Wells, nuestros ancestros africanos eran altos, flacos, tenían la piel oscura y el pelo enrulado, como los que uno puede ver hoy en Namibia. Y, a medida que viajaban hacia el norte, la exposición al sol era cada vez menor, por lo que la piel se aclaró para poder sintetizar la vitamina D a partir de una cantidad menor de rayos ultravioletas.

6.000 MILLONES. Uno de los aspectos que más pueden chocar de las conclusiones a las que llega Wells es que los 6.000 millones de personas que habitamos el mundo descienden de aquellos 10.000 hombres que vivían en África hace 50.000 años.
OLEADAS. La primera migración comenzó entre 50.000 y 60.000 años atrás, y llegó hasta la costa sur de Asia y, de ahí, a Australia. La segunda fue hace 45.000, y llegó a Oriente Medio. Hace 25.000 años se llegó a Europa. Y, hace 20 o 15.000 años un grupo de ¡menos de 20 personas! cruzó el estrecho de Bering para poblar América.

Las mujeres se mueven más
Los estudios de Wells se han basado en el análisis del cromosoma Y (tomado de miles de personas en todas partes del mundo). Esto significa trazar la trayectoria de los varones, en vez de hacerlo con ADN mitocondrial, que traza la de las mujeres. “El cromosoma Y es una herramienta mucho más fiable para seguir las migraciones”, ha afirmado el científico inglés. “La razón, aunque parezca extraña, es que las mujeres tienden a moverse mucho más que los hombres. Son ellas quienes se trasladan en casamientos entre aldeas, y esas mujeres se convierten en parte efectiva de su nueva población, haciendo que el ADN mitocondrial se extienda muy rápido y empañe el patrón general”, asegura.

Nuevas dataciones de un importante sitio arqueológico australiano descartaron una seria objeción a la teoría que afirma que los humanos modernos abandonaron Africa hace alrededor de 50.000 años.
El lago Mungo, en el sur de Australia, contiene restos de un hombre adulto en un entierro ritual común entre humanos primitivos. La tumba es testimonio del notable viaje emprendido por las primeras personas que dejaron el Africa ancestral. Pero planteaba un problema. En 1998 se creía que dichos restos tenían 62.000 años de antigüedad, y era difícil conciliar esa antigüedad con el hecho de que los humanos no habrían llegado a Europa hasta hace alrededor de 42.000 años. También desafiaba la visión de algunos arqueólogos y genetistas que sostenían que los humanos modernos adquirieron la habilidad para emigrar de Africa sólo hace 50.000 años.

Un nuevo análisis del sitio arqueológico le asigna ahora unos 42.000 años. Rocas cercanas, que parecen ser artefactos humanos, se encuentran en una capa de sedimento de entre 46.000 y 50.000 años, según un trabajo publicado en la edición de hoy de Nature por James M. Bowler, de la Universidad de Melbourne.

Esta revisión implica que los restos del lago Mungo respaldan, en lugar de contradecir, la teoría de que un cambio ocurrido hace sólo 50.000 años dio a las sociedades humanas capacidad para viajar y explotar nuevos ambientes.

De todos modos, el viaje de Africa a Australia parece haber sido bastante rápido. Los detalles de esta migración épica siguen siendo un misterio, porque aún no se halló ningún sitio intermedio. Algunos expertos creen que la gente que dejó Africa sabía pescar y andar en bote, y que habría seguido las costas de India y el sur de Asia. El final del viaje debe de haber sido por vía marítima porque, aunque el nivel de las aguas era mucho menor en la era glacial, había todavía unos 75 km de mar abierto entre el punto más cercano de Asia del Sur y Australia.

ELEMENTOS PARA UNA TEORÍA ANTROPOLÓGICA GENERAL, A PARTIR DE LA HOMINIZACIÓN

Por : Jean Pierre Étienne Brunet Branchereau

Para entender a la humanidad, supuse hace más de cincuenta años que el camino indicado empezaba por el estudio de sus orígenes. Entre múltiples actividades, nunca olvidé esta inquietud primigenia. De muchos antropólogos y pre historiadores, he aprendido mucho, sin que ninguno me haya ofrecido un escenario claro que describiera qué ocurrió -o por lo menos- qué pudo ocurrir, cuando apareció lo humano sobre la faz de la tierra.

Últimamente, para dar clases, intenté poner algunas ideas en orden y ahora, sé lo que no pasó y sé también lo que pasó -o pudo pasar- cuando ocurrió la hominización... Llamo "hominización" a "la aparición del género humano". Diciendo "aparición", me ubico en un concepto puramente fenomenológico, como se habla de la "aparición" del género de tal o tal otro ser vivo, en un marco geológico. Se ha hablado de la "emergencia del hombre" con un sentido similar (Ian Tattersall). Varios autores limitan el concepto de hominización a la aparición de la humanidad de tipo moderna, es decir del Homo sapiens, otros hablan de humanización. Para abordar el entendimiento de la humanidad, creo que resulta más rico enfocar la emergencia del género lineano Homo . Digo "género lineano Homo", porque no se trata del género en términos de femenino/masculino; no se trata tampoco del hombre genérico, él que genera o regenera lo humano, como lo entendió Karl Marx.

Tengo un sueño... escribir algún día una antropología histórica congruente, articulada alrededor de algunos tópicos que pueden ser: la primatización (aparición y desarrollo de los Primates), la hominizacion, la sapientización (ahora sí, con la especie Homo sapiens) y la civilización. Dentro de este proyecto, la presente exposición quisiera dedicarse al capítulo "hominización".

Hechas estas aclaraciones, regresemos a lo que no pasó y a lo que pasó. Lo que no pasó es una hominización gradual. Casi ciento cincuenta años de darvinismo y de positivismo han improntado nuestra manera de pensar de tal modo que, con o sin razón, cualquier discurso transformista está embebido de un gradualismo irredento. Nada es más erróneo, como lo señalan también Tattersall, René Thom, Stephen J. Gould y otros. Este abuso gradualista es obvio en el ámbito de la antropología y de la prehistoria... Un tal proceso forzosamente lento equivale a idear una línea prehumana independiente de la cual se busca la pista sobre seis, ocho o diez millones de años. En este proceso están enfrascados hoy la mayoría de los investigadores; de ahí nacieron las tensiones entre Louis y Mary Leakey. A la fecha, cada descubrimiento de un homínido es tiene que ser más antiguo que el anterior, para acaparar la atención de los medios. Cabe aclarar que me considero completamente transformista. Para mí, como para Theodosius Dobzhanski, "nada tiene sentido en la biología si no es a la luz de la evolución".

Los estudios morfológicos, genéticos y de comportamiento indican que el parentesco de los humanos con otros primates superiores, díganse "simios", es mayor que con cualquier otro grupo animal . Para muestra, un botón: los chimpancés poseen los mismos tipos de sangre A, B, O, que los humanos y cuando los opera un cirujano, él encuentra "todo en su lugar". Lo mismo indica la genética: el humano comparte con los chimpancés 98.4 % de su patrimonio genético. Ciertas evidencias paleontológicas sugieren que existen unos fósiles africanos que resultan ser buenos candidatos a "ancestros": son los australopitecos. Evito utilizar un término propiamente científico para no entrar en unas discusiones sin objeto inmediato, pero pienso a un grupo que abarcaría a los géneros Orrorín, Kenyanthropus, Ardipithecus, Praeanthropus, Australopithecus y Paranthropus.

Articularé la exposición de mi teoría alrededor de cinco puntos:

-los temas ligados a la hominización,
-el proceso histórico de la hominización y el posible mecanismo de la misma,
-las pruebas potenciales de la teoría expuesta,
-las consecuencias de la hominización,
-algunas implicaciones teóricas y epistémicas para las ciencias sociales.

1) LOS TEMAS LIGADOS A LA HOMINIZACIÓN

A) La estación erecta, el bipedismo y la liberación de la mano
Estos son unos fenómenos concatenados que posiblemente aparecieron varias veces y según varias modalidades en la historia de los primates; no constituyen una parte propia de la hominización. Cuando André Leroy-Gourhan dijo que "la hominización es una cuestión de pie" o cuando Yves Coppens propuso que la aparición de la sabana en el África oriental condicionó el bipedismo del ancestro y la hominización (teoría de la East Side Story), de algún modo estaban en lo cierto, pero aludían a lejanas condiciones previas a la hominización, condiciones que se dieron hace 6 o 8 millones de años y no tienen directamente que ver con la emergencia histórica del género humano.

B) El pulgar "oponible"
La completa oposición del pulgar en relación con los demás dedos en la mano ha sido señalada como una característica del hombre. La mano del australopiteco difiere de la mano humana por la presencia de falanges y metacarpios a la vez largos y curvos, pero tiene pulgar "oponible". Cuando tienen una mano con pulgar que se parece al del hombre, aunque es más corto, otros primates presentan un pulgar que hace contacto lateralmente con el dedo índice o se dobla debajo de los demás dedos. No existe una completa oposición como la que se observa en el hombre. No existe precisión en el agarre. Por alguna debilidad de los huesos o un trastorno genético, una mano recibió segmentos rectos, un pulgar independiente y, también, un dedo índice pasablemente independiente (me refiero a la forma de agarrar una bola de béisbol)?

C) La visión tridimensional (estereoscópica) y la visión de los colores (tricromática)
Estas especializaciones visuales constituyen una situación previa que ha sido pasada por alto por muchos estudiosos del tema. Es de notar que, como la mayoría de los primates, el humano vive en función de una visión especializada. En él, 35% de las neuronas del cerebro se dedicarían a los procesos visuales. El ser humano llega hasta el extremo de construir imágenes tridimensionales a partir de la bidimensionalidad. Por otra parte, la visión precisa del color es importante en la selección de la comida, la fruta o la carne y es potencialmente importante para que sobreviva el hombre. Es poco probable que hubiera tenido lugar la hominización en un grupo que no disfrute de estas especializaciones visuales.

Hablando de ojos, el ojo humano es muy especial. Contrariamente al de todos los demás primates, presenta una periferia (o esclerótica) blanca...

D) La relación o ángulo cara-cráneo
La reducción de la cara y el giro que coloca a esta cara "debajo" del cráneo es un fenómeno que detalla Anne Dambricourt-Malassé. Yo veo intervenir esto de una manera puntual en el proceso hominizatorio.

E) El volumen encefálico
El incremento del volumen encefálico, más allá de un "rubicón cerebral" ha sido enfatizado como propiamente humano. Aunque parezca lógico pensar que este incremento sea ligado al ángulo cara-cráneo, la verdad es que se produce tarde y lentamente en la historia de la humanidad. Más que una condición, es una consecuencia a largo plazo de la hominización, diría yo "por uso del cerebro". Por cierto, la autopsia de un hombre moderno normal ha arrojado recientemente un peso encefálico de 680 gramos (cuando el promedio es del orden de 1500 gramos), así que tenemos que dejar un poco a un lado el famoso "rubicón cerebral". Parece ser que los australopitecos tenían como los delfines o los elefantes una cantidad respetable de materia gris pero que no la utilizaban para pensar, sino solamente para coordinar respuestas a impulsos.

F) Los dientes
Los dientes presentan mucho interés, requieren un estudio detallado que no tiene cabida en este momento. Retendremos solamente que los primates no humanos tenían y tienen caninos que sobresalen del nivel de los demás dientes. Los australopitecos y los humanos tienen los caninos casi nivelados: trátase, pues, de otra "circunstancia previa" a la hominización.

G) Las herramientas
La fabricación y la utilización de herramientas, muchas veces señaladas como propias del hombre, se encuentran también antes y fuera del linaje humano. Posiblemente las hubo en varias poblaciones de australopitecos y existen sin duda en algunos simios modernos (trabajos de Wolgang Köhler, Jane Latvik-Goodall, Franz de Waal y otros). Es cierto que las herramientas se multiplican y se perfeccionan con el hombre, pero quizás no constituyen más que otras "condiciones previas" en el sentido de que la hominización no hubiera tenido éxito en un ambiente sin herramientas.

H) El pensamiento reflexivo
El pensamiento reflexivo es propiamente humano en la opinión de los autores y en la mía. Lo de reflexivo significa para mí que hay dos tiempos principales en el proceso mental. Eso es muy importante y se tendrá en cuenta, en la propuesta que se indicará más adelante.

I) El verdadero lenguaje
El lenguaje sensu stricto, el lenguaje articulado, el "verdadero lenguaje articulado" de Ernst Haeckel o el "lenguajear" de Humberto Maturana. Hay otros llamados "lenguajes" que son gestuales, gritos, silbidos o cantos, el uso de tambores, los semáforos y otros mensajes gráficos, etcétera. Según dicen la mayoría de las autores conocedores de la cuestión, el verdadero lenguaje o "lenguaje articulado" intervendría tarde, o muy tarde, en la historia de la humanidad. Al contrario, mi propuesta es consistente con un origen único y muy antiguo del lenguaje, también con el hecho que este lenguaje humano es completamente diferente a los demás lenguajes; que no es dado, que es producto del ser y, de algún modo, es individual (el "código lingual" de Boris Rybak). Este lenguaje humano resulta de un continuo invento. Considero que es una estrategia para facilitar un mejor... manipuleo de los demás.

J) Las condiciones de espacio-tiempo-ambiente
Si el Oriente ha reclamado, hace más de cien años, el privilegio de haber sido la cuna de la humanidad (después de los descubrimientos de Émile Dubois en Java) y lo sigue reclamando a través de los sabios chinos, África tiene ahora más defensores en este sentido, por la calidad, la cantidad y la antigüedad de los hallazgos hechos en África del Sur y del Este desde 1924-1925 por prehistoriadores de todos conocidos (por cierto, Charles Darwin había propuesto que África era la cuna de la humanidad desde 1871).

En estas tierras africanas, el fenómeno geológico más importante de los últimos millones de años es la separación progresiva del "cuerno" de la África oriental, en relación con lo grueso del continente. La separación se produce a lo largo de una fosa llamada rift en África, fosa que se adorna de centenares de volcanes. Estos volcanes que bordean el rift eran muy activos cuando vivían ahí los australopitecos. Alguien pretendió que esta situación fue favorable al desarrollo del cerebro humano por el exceso de iodo presente en las emanaciones volcánicas y aguas cercanas; este autor dice que el desarrollo cerebral era entonces altamente probable y llama su teoría "probabilística". Otros pretenden que la alimentación, especialmente el consumo de frutas, de semillas, el carroñeo, explican gran parte del éxito del hombre primitivo en estas regiones.

Para situar el tiempo de la hominización, recordemos que el primer hombre conocido, Homo habilis, ha sido acreditado de 1.9 a 2.9 millones de años; hoy, se piensa que su edad es más cercana al límite más reciente, entre los dos valores indicados. Así que la hominización pudo haber ocurrido entre 2.5 y 3 millones de años.

K) El Agua
La supuesta aparición del hombre en un medio acuático ha fascinado siempre a cierto número de personas. En apoyo a esta tesis, citan la inteligencia de los delfines, la presencia en la piel humana de las glándulas del sudor, la ausencia del pelo (excepto donde la cabeza está fuera del agua), la capacidad de retener la respiración que existe en el hombre y no existe en los simios, y otros factores. Tuvo lugar hace poco un congreso internacional al respecto. Cito esto porque el mismo José Ortega y Gasset manifestó un día - en tono jocoso- que "la hominización era una enfermedad" aludiendo a las marismas de donde había emergido la humanidad.

L) Los aportes de la Genética
Los aportes de lo genética (Morris Goodman, Sarich, Wilson) son varios. Un primer dato que tener en cuenta, es que los genes humanos difieren solamente en 1.6%, del patrimonio genético del chimpancé. Las diferencias estriban en la añadidura de códigos en el cromosoma humano número 1 y en el cromosoma simiesco número 13. Un segundo dato es el cuello de botella por el cual pasó el patrimonio genético de la humanidad; esto está probado, entre otras observaciones, por la comparación que se hizo entre las fórmulas de una población de 37 chimpancés en Costa de Marfil, que son más variadas que las fórmulas de toda la humanidad con sus seis mil millones de seres. Esta cuello de botella significa que algún día el patrimonio genético de la humanidad pasó por una o pocas personas (se habla de la Eva africana). Un tercer dato importante es que las células no reproductoras de los primates superiores modernos no humanos tienen 2x24=48 cromosomas, cuando los mismos elementos en los humanos modernos tienen 2x23=46 cromosomas. Se supo que el cromosoma humano número 2 corresponde a la pegazón de dos cromosomas independientes en el chimpancé. Además tenemos que recordar que las transposiciones, duplicaciones y pegazones en cromosomas, si bien no cambian el conjunto de los códigos, sí alteran profundamente el fenotipo, como en el caso de los síndromes de Down (trisomía 21), de Turner, etc.

2) EL PROCESO HISTÓRICO DE LA HOMINIZACIÓN

Dentro de una población de australopitecos afectados por las emanaciones volcánicas y en difíciles condiciones de supervivencia, una madre intoxicada por los humos y el alimento quemado -la podemos llamar Lucy, pero no sé si perteneció a Australopithecus anamensis, afarensis (la verdadera Lucy) o africanus-, dio a luz a un ser que podemos calificar de neoténico, con huesos mal desarrollados, un ser débil, enfermizo, que resultó incapaz de arrimarse a su progenitora para alimentarse y seguirla durante los desplazamientos, como pasa habitualmente con otros simios. Si logra sobrevivir, existe una oportunidad para que sus huesos débiles no muestren en pies y manos las especializaciones arborícolas que conocemos en los australipotecos "normales" y demás simios, para que su encéfalo crezca -si fuera necesario- dentro de una caja craneana blanda, flexible, posiblemente al favor de la presencia del iodo. Otras características lo habían de afectar también: la elongación de algunas partes del cuerpo, cuello (y laringe), miembros inferiores y pene, la escasez del pelo en la mayor parte del cuerpo, la debilidad de la columna vertebral causándole curvaturas con la forma de una letra "S", conjunto de cifósis y lordosis que siguen aquejando a la humanidad.

La madre, que ha visto morir a otra prole suya o ajena, se aferra al pequeño, lo coge en brazos y lo atiende. Es cuando nace el comportamiento humano. El ser desvalido que describo aquí, quiere comer pero no puede afianzarse del pelo de la madre, no puede alcanzar el pezón rico en leche, no puede alcanzar las cosas que le llaman la atención. Entonces inventa modos para él, de llamar la atención de la madre, se agita, llora, hace gestos; cuando obtiene lo que quiere, gratifica con una sonrisa. Entre la voluntad de hacer o tener, y la realización de la intención, transcurre un tiempo donde el cerebro trabaja, mantiene la voluntad del perseguir el acto no realizado, (interviene la memoria: el ser no puede darse el lujo de olvidar su propósito, muchas veces es cuestión de vida o muerte). Es cuando nace la inteligencia humana, un "funcionamiento cerebral a dos tiempos". Más grande, inventa el lenguaje para mantener y renovar la presión sobre la madre. Ella detecta esta nueva señal y la interpreta; este reconocimiento del lenguaje emitido es un hecho fundamental, poco comentado, una suerte de validación del lenguaje.

3) EL POSIBLE MECANISMO DE LA MISMA

Ahora bien ¿Cómo pudo rescatarse esta adquisición para la descendencia del pequeño desvalido que sobrevivió (sé que sobrevivió porque somos sus descendientes). En primera instancia, mi teoría parece necesariamente lamarckista (herencia de los caracteres adquiridos). Si alguna intoxicación in utero causa una modificación fenotípica, hay poca probabilidad de que se trasmita a descendientes, por lo menos no hay explicación sensata para ello: nadie puede pensar seriamente en validar una teoría lamarckista o neolamarckista. Suponer que una mutación se hubiera dado y que hubiera operado una selección, además de muy poco probable, tiene un cariz finalista que personalmente me molesta. Suponer que una transformación como la que ha sido descrita, se hubiera presentado varias veces y hubiera existido un juego de la selección natural, tampoco me parece sensato.

Creo que la teoría propuesta no es necesariamente lamarckista, tampoco llama a la selección natural; es ambientalista-genetista-nodeterminista. No saca de la manga una muy conveniente y poco probable mutación en el momento adecuado. Se basa en suponer que la malformación y debilidad del producto se originó en una pegazón cromosómica ocurrida en una célula germinal de la australopiteca-madre, célula que iba a ser fecundada posteriormente. Otra forma de decirlo -me da pena expresarlo así- es decir que somos un poco al simio lo que es le niño Down al hombre común. Además, si imaginamos que el retoño era del sexo masculino, al crecer tan cercano a su madre y al ver la actuación del o de los machos proveedores de comida, tuvo que interesarse en su madre. A partir de esta relación incestuosa, se pudo conservar el patrimonio genético logrado. ¡Este iba a ser el origen de la humanidad!

¿Qué pudo pegar a los cromosomas? La respuesta tiene en cuenta el ambiente. Sabemos que la aplicación de alquitranes o de radiaciones causa pegazón de los cromosomas en algunas plantas (se vuelven gigantes, son tetraploídicas o más). Condiciones así de extrañas, en la piel, en los pulmones, o por consumo de alimentos quemados, pueden haberse dado en el ambiente volcánico descrito arriba y haber causado en un ser este reacomodo de cromosomas. Faltaría revisar en detalle los tiempos, las posibilidades y probabilidades de tales procesos para determinar si fue necesario que esto pase en un ovocito de la australopiteca -abuela, uno de la australopiteca-madre y también en un espermatocito del padre, o solamente en una o dos varias de las tres hipótesis, teniendo además en cuenta la lógica del incesto.

4) LAS PRUEBAS POTENCIALES DE LA TEORÍA EXPUESTA

A) ¿A partir de la psicología?
He observado niños de varias edades (y adultos, también...) y quedé convencido que estos llamados caprichos, exigencias, presiones, flirteos simulados, chantajes, manipuleos, lloriqueos que observamos con frecuencia, no son más que los restos atávicos de estas situaciones ancestrales.

Una niña, un niño, enseña un objeto y dice a su madre:
"¡Dame esto!"
La madre replica:
"Tú puedes cogerlo, no ves que estoy ocupada" (las madres están siempre ocupadas)
Contestación:
"¡No; tú, dámelo!"

B) ¿A partir de los fósiles?

Si algún día la tecnología lo permite, se puede pensar en demostrar que los australopitecos tenían 48 cromosomas y los primeros Homo tenían 46. Si se encuentran fósiles bien conservados, minuciosos exámenes podrán determinar si efectivamente los primeros Homo manejaban el lenguaje (por el tamaño de orificios de los nervios hipoglóseos, por los huesos hioides, etcétera).

3) LAS CONSECUENCIAS DE LA HOMINIZACIÓN

A) La inteligencia humana
La inteligencia humana sería, pues, "un proceso mental a dos tiempos". En efecto, la inteligencia humana es la primera y más importante consecuencia del escenario descrito aquí. La comparación frecuente entre "inteligencia nohumana" e "inteligencia humana" no es correcta. En esencia, son diferentes una de la otra. La primera está dada al ser y la segunda es una construcción, un producto, una estrategia del ser. Como muchos animales, los australopitecos no tenían oportunidad-necesidad-costumbre de utilizar las potencialidades de su cerebro, no obstante que ya tenía un volumen encefálico nada despreciable (hasta 550 cm3). Es el primer humano desvalido inútil, él que tuvo oportunidad-necesidad y luego costumbre de utilizar el accionar mental, para lograr todo lo que los demás seres vivos habían alcanzado siempre por su accionar físico o químico. El futuro... El humano toma a su cargo la evolución: su evolución y la de los demás organismos, por su mismo éxito.

B) La adaptación sin límite
La adaptación del humano que, aparentemente, no conoce límites, es una consecuencia de lo anterior. Su adaptación a todos los medios -inclusive a los fondos marinos y al espacio- es el resultado de su decisión y no depende de su constitución física. Los seres nohumanos van conquistando diversos ambientes y luego son prisioneros de sus adaptaciones. Los biólogos los describen y los estudian en función de estos ambientes. Al contrario, no se puede definir el hombre como siendo un mamífero bípedo que vive en tal o tal clima, entre tal o tal altura sobre el nivel del mar, etc. Vivimos en un mundo que resulta de nuestra propia fabricación.

C) La familia y la sexualidad humanas
La familia humana no tiene sus raíces en alguna supuesta familia entonces existente; no está dada, es un invento, un constructo, un producto, una estrategia de la australopiteca-madre; es una estrategia de supervivencia para alimentarse. En efecto, incapaz de saber quién era el padre e imposibilitada para conseguir sus alimentos por tener a su bebé continuamente en brazos, tuvo que ofrecer su sexo como recompensa para un macho que quisiera traerle algo de comer. Esto era una forma de designar a tal o tal macho, probablemente al más efectivo en traer cosas, como el padre, creando así la primera familia, con los problemas del bebé que estorbaba durante estas relaciones. Hasta la fecha, en la mayoría de las culturas, es privilegio de la novia el de aceptar las propuestas del novio y llevar así a cabo el proyecto de familia; también algunos problemas domésticos, que pueden ir hasta la violencia, se relacionan con el "estorbo" del bebé.

D) La sociedad humana
En general, el reino animal muestra organizaciones que por confusión, o sea por error, llamamos sociedades; son estrategias de las especies para coordinar los individuos y asegurar así, entre otros tópicos, la alimentación y la reproducción. La cadena es: especie-sociedad-individuo. En este caso, el individuo es un producto irresponsable, elemento final de una cadena organizacional (o funcional). Un análisis de algunas sociedades de simios a mostrado sistemas generalmente orientados hacia la alimentación y, durante una corta temporada cada año, hacia la reproducción. Estas estrategias que periódicamente desorganizan, ponen en peligro, cambian y reorganizan las sociedades, cuentan entre otros elementos con la receptividad sexual de las hembras limitada a pocos días cada año (el estro). En lo que se refiere al humano, el esquema es distinto: especie-individuo-sociedad. En sus argumentaciones, lo han señalado algunas personas, como lo ha hecho Edgar Morin de alguna manera. Añado que son las circunstancias dramáticas y no determinadas de la hominización que rompieron, de una manera tajante, con los moldes biológicos de las llamadas sociedades animales "de siempre". Dos puntos importantes, pues: primeramente, como las familias son proyectos de los individuos, las sociedades humanas son igualmente proyectos de los individuos; luego, las sociedades humanas son eminente sexuales en sus fundamentos. Esta disponibilidad sexual limitada por la sola decisión de la hembra y algunos tabúes, así como los flirteos, a la vez previos y renovados, son los elementos de creación y de cohesión más notables de las sociedades humanas. Esto ha sido dicho por Peter J. Wilson y otros, aunque que no lo vieron de una manera histórica.

E) Los fenómenos biológicos
Algunos de estos fenómenos, tanto anatómicos como fisiológicos, derivan de la hominización y están a la vista. Para explicar que, en el humano, faltan algunas características especializadas de los simios, los paleoantropólogos (entre muchos otros, Louis Leakey) hicieron y hacen remontar la línea humana lo más lejos posible en el tiempo, 5, 6, 10 o 15 millones de años. Alguien por allí afirma que la ascendencia humana se aisló hace más de 212 millones de años. Olvidaron que desde hace mucho, Ernst Haeckel había propuesto para el humano una neotenia explicativa, como para el ajolote mexicano... Algo así se dio con la hominización, es decir que los huesos y otros órganos no habían adquirido madurez cuando el ser ya era sexualmente activo. Entonces, no hay necesidad de remontar muy lejos en el tiempo para explicar la primitividad humana, basta con evocar el fenómeno puntual que arriba traté de describir bajo el nombre de hominización. Otros fenómenos como el abandono del estro, el desarrollo de las partes delanteras del cuerpo en los dos sexos, la aparición de una nueva posición para la copulación (posición que es excepcional en los simios) son heredados del escenario descrito.

F) Las consecuencias sicológicas
Las consecuencias sicológicas son apabullantes. El complejo de Edipo, los problemas de las relaciones entre padre o padrastro e hijo, el chantaje, las presiones sicológicas, la frustración, el deseo de hacer lo mismo que otros (la mimesis de René Girard y sus consecuencias, la violencia y el sacrificio expiatorio), la lata que dan chicos y grandes cuando quieren algo, los estrategias del amor se explican fácilmente a partir de lo descrito aquí.

G) El poder
En esta propuesta, el poder se origina en el deseo-necesidad-costumbre de ordenar y obtener cosas, por todos los medios al alcance del débil... El débil es él que ejerce poder.

H) El lenguaje sensu stricto
Algunos gestos expresivos de las manos y de la cara, la sonrisa, el llorar, los movimientos de los ojos (con esclerótica blanca que permite detectar la dirección de la vista) y el lenguaje sensu stricto proceden seguramente de esta situación, como estrategias para llamar la atención. Si es cierto que el lenguaje es originalmente un reclamo, está ligado a la visión, tanto del destinatario del reclamo –la madre- como del objeto del reclamo. Esto fundamenta completamente el enlace teórico entre lo visual y lo hablado.


4) ALGUNAS IMPLICACIONES TEÓRICAS Y EPISTEMOLÓGICAS PARA LAS CIENCIAS SOCIALES

A) La antropología
La antropología no es una parte de las ciencias naturales, no es una más entre las biologías; es la ciencia que se ocupa del género humano y ha de ser pasablemente antropocéntrica ya que el género humano marca un cambio importante en la evolución. Antes de la hominización, hay una evolución mayormente neodarwinista de las especies; después de la hominización, son las especies de Homo (habilis, rudolfensis, ergaster, erectus, antecessor, heidelbergensis, neanderthalensis, sapiens) que toman a su cargo la evolución. A partir de estas consideraciones, una antropología histórica ha de fortalecerse; es la que estudia las fases de la humanidad.

B) La filosofía y la teología
Aunque la explicación de la inteligencia puede interesar, no hay nada que enseñar a la filosofía. Los filósofos han sabido siempre que el hombre era un sujeto, un actor, y no un simple producto de su especie, como lo es uno de estos insectos llamados "sociales". Por otra parte, la hominización es nodeterminada, resulta de una contingencia. El filósofo moderno se sentirá a sus anchas si se le dice que no hay determinismo, que no hay proyecto humano original, pero que el hombre es el primer ser que es responsable de su proyecto y el primero que tiene idea del futuro. El teólogo puede rechazar la negación de un proyecto humano original en el universo. Pero se puede acostumbrar a la idea, si ve que esta teoría fundamenta la unicidad, la unidad, la responsabilidad y la importancia del género humano dentro del universo creado, si ve, también, que nada de esto niega la creación y que el nodeterminismo garantiza una completa libertad al hombre para cultivar su fe y construir el futuro mejor al que aspira, en este mundo o en otro. Esto es compatible con las perspectivas de Pierre Teihlard de Chardin (la noósfera, el alfa y el omega), con determinadas religiones orientales, etc. De una manera general, las religiones serían entonces estrategias masivas de supervivencia, pertinentes de pleno derecho, dentro de un marco evolutivo. Si son reveladas, tanto mejor para el creyente. Si no lo son, merecen la calificación de estrategias de supervivencia a largo plazo.

C) La sociología
Las implicaciones en la sociología son claras y radicales: la sociedad es un producto del hombre, es el resultado de las opciones de los individuos, "no está en los genes" como dijeran R. C. Lewontin y socios; no hay punto de comparación entre las mal llamadas sociedades animales y las sociedades humanas.

D) La teoría política
El ejercicio del poder no nace de una estructura social "neolítica" con problemas de esclavitud-trabajo-producción, etc.; no tiene 10 000 años, es tan antiguo con la humanidad misma, nace de la hominización, tiene tres millones de años. No existe la sociedad igualitaria primitiva de Luis Felipe Bates y de otros. Este tema de la sociedad igualitaria primitiva, recurrente en la antropología mexicana, merece reunirse con el Hombre de Tepexpan en el Wahalla de los mitos.

E) La psicología
Se tienen que reexaminar las propuestas de la sicología en función del esquema sugerido. Sería tedioso retomar cada uno de los puntos evocados arriba, pero hay bases para plantear una epistemología detallada de dicha ciencia.

F) Los estudios de género
Por una parte, hay en esta teoría poco fundamento para proponer la igualdad de los sexos. Por otra parte, el papel del sexo femenino es históricamente prominente, ya que la mujer forma a la familia y regentea a la sociedad en el modelo generalizado (de la sociedad sexuada) que se esbozó arriba. Además, la libertad garantiza que se pueda construir la relación que se quiera entre los sexos.

G) La ciencia de la educación
La ciencia de la educación tiene que considerar que el niño es naturalmente exigente, manipulador e insoportable, que esto será más marcado si la educadora se identifica demasiado con la madre, pero también tiene que saber que cada individuo construye la sociedad (esto justifica plenamente el enfoque constructivista y responzabilizador en la educación).

H) La lingüística
Por lo expuesto con anterioridad y casi sin fundamento en verdad, creo que el lenguaje sensu stricto es tan antiguo como la humanidad misma, que tiene esencia diferente a la de cualquier lenguaje animal, que es para el género humano una estrategia de supervivencia y que es monogenético. Aunque que investigaciones en el sentido del origen común del lenguaje del Homo loquens o del hombre lenguajeante, hayan sido hechas por J. H. Greenberg, M. Ruehlen, Marcel Locquin, Luca Cavalli-Sforza, Allan C. Wilson, Roger Saban, entre otros, estas ideas son difíciles de aceptar para la mayoría de los lingüistas. Entiendo lo tenue del soporte a mis ideas y comprendo sus reservas. Para divertirlos, les voy a recordar que Marcel Locquin, citado por Pierre Delaveau en su prefacio del importante libro de Roger Saban sobre el lenguaje, cree saber que la primera emisión del lenguaje articulado ( "fón") fue ¡Hel!, arquetipo de la expresión de unidad y eternidad; compárese con Allah, Ali, Elohim, Eol, Elíseo, Olimpo, alleluia y... ¡Hello! Como buen francés, Marcel Locquin no cita ¡Heil! Le faltaría quizás también alabar y ¡Hi! Por otra parte, diversas situaciones se pueden analizar en el marco de la propuesta, por ejemplo ¿porqué los niños que fueron recogidos por animales no hablan? Es porque crecen integrados a una sociedad animal que no necesita el lenguaje para sobrevivir.

CONCLUSIÓN

Al momento de concluir, recuerdo al Padre Vanini que fue quemado en Tolosa, en 1619, por sostener que los humanos, teníamos un origen simiesco. Celebro también a Jean-Baptiste Lamarck, a Charles Darwin, a la familia Leakey, a Jean Piveteau quien me enseñó la palabra "hominización", a Edgar Morin quien renovó mi interés por el tema, y a muchos más. Agradezco a Ustedes por permitir esta intervención. Por último -at last but not least- recuerdo al férreo instinto de la simia-madre de la humanidad, Lucy o como se llame, que se las arregló para que sobreviva su retoño maltrecho, desvalido y feo; aguantó sus exigencias, sus caprichos y le dio una oportunidad para poderse reproducir...